Breves
El frío se rezaga
Meteorología pronostica un otoño templado, con valores más cálidos de lo habitual, tras doce meses en los que las precipitaciones se han reducido un 15%

El portavoz de la Aemet, en la presentación del balance del año hidrológico 2008-2009.
Ayer el otoño se instaló oficialmente en el calendario, precedido por un verano que ya ha entrado en los registros climáticos como el tercero más caluroso desde 1970. También ha sido el tercero más seco en el país en lo que va de siglo XXI. De nuevo escasean las lluvias. El fantasma de la sequía aún no ha hecho acto de presencia pero en los últimos doce meses ha llovido en España un 15% menos de la media. «Seguimos en la tónica de veranos cálidos, en la línea del cambio climático, precisó Ángel Rivera, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), en el habitual balance estacional del organismo. El del 2009 ha sido, más que caluroso, «extraordinariamente cálido», sobre todo la segunda quincena de agosto, sólo superado por los del 2003 -”la ola de calor de ese año pulverizó todas la marcas-” y el 2005. Entre junio y agosto la media térmica superó en 1,8 por ciento los valores normales para la época. En Sevilla el verano ha sido de aúpa, con la temperatura media más alta desde hace 40 años. La anomalía térmica fue también muy acusada, entre dos y tres grados por encima de lo normal, en otras regiones como Cataluña, Aragón, Navarra, Castilla-La Mancha, Madrid y el área del bajo Guadalquivir. Entre las máximas más destacables, los 43 º de Zaragoza en el mes de julio, y a finales de agosto varios días de 41 º grados en Extremadura y bajo Guadalquivir. Sólo el suroeste de Galicia se libró y se vivieron allí días fresquitos.
Otoño cálido. De lo que ha sido, a lo que será. Los responsables de Aemet se curan siempre en salud y advierten de que, al carecer de bola de cristal, los vaticinios meteorológicos a largo plazo, dos o tres meses vista, tienen «escasa fiabilidad». Aun así, los pronósticos hablan de un otoño templado, con valores medios algo más cálidos de lo habitual en la estación para el conjunto de España y en especial en la vertiente mediterránea, donde la anomalía térmica puede ser de un grado o grado y medio entre octubre y diciembre.
Al igual que la primavera pasada, el período estival también ha sido deficitario en precipitaciones, un 30% inferiores al promedio. A falta de 10 días para terminar el vigente año hidrológico, de octubre de un año a septiembre del siguiente, el ejercicio se va a saldar con un 15% menos de lluvia que los valores medios normales, y cuatro puntos más de déficit que el anterior año hidrológico.