Carmen Lomana analiza la estética política de Yolanda Díaz: «Se viste de niña bien, pero es lumpen»
La empresaria lanza una de sus observaciones más directas sobre la vicepresidenta, cuestionando el contraste entre su imagen pulida y su discurso político

Carmen Lomana, siempre impecable, en un evento reciente donde volvió a demostrar su dominio del estilo y la escena pública.
En su habitual colaboración semanal en el programa 'Fin de Semana de COPE', dentro de la sección «La Hora Lomana», la empresaria y socialité Carmen Lomana dedicó una intervención muy directa al análisis de la figura de la vicepresidenta del Gobierno, Yolanda Díaz, y al contraste que a su juicio existe entre la imagen pública que proyecta y lo que considera su fondo político.
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La revelación de Lomana sobre la imagen y el fondo de Yolanda Díaz
Durante la sección, Lomana señaló que Díaz «se viste de niña bien» al adoptar ciertos códigos estilísticos propios de la alta sociedad, pero que «en el fondo … es lumpen», subrayando que considera esa mezcla como algo incongruente. Con este juicio, la colaboradora plantea que no basta con adoptar una apariencia refinada para dotarse de una autenticidad que, según su criterio, falta en el discurso.
Añadió que identifica una doble intención: por un lado, la aspiración a pertenecer al mundo del estilo y la elegancia; por otro, una realidad que para ella resulta menos sólida: «Va de Serrano», en alusión a las zonas de élite de Madrid, «pero es una comunista de lo peor y le sale», diría posteriormente.
Lomana parece cuestionar que en la práctica lo que se transmite desde la vicepresidencia no esté acordado con la imagen de sofisticación que se busca proyectar. Esta preocupación por la autenticidad en la puesta en escena política conecta con otro momento del programa, en el que Lomana definió con lucidez un nuevo concepto sociocultural: el del "hombre performativo". Lo explicó como aquel que adopta una estética de progresismo o modernidad (desde decir que es vegano hasta pasearse con té matcha) sin que eso responda a una convicción real.
La crítica de Lomana, por tanto, se construye desde una visión integral del estilo como reflejo de verdad. No se trata solo de qué llevas, sino de si ese traje te pertenece o lo usas para representar algo que no eres. Más allá de la ropa o del protocolo, lo que cuenta para ella es una coherencia entre lo que se dice, lo que se hace y lo que se muestra.

Yolanda Díaz, con uno de sus looks donde mezcla elementos clásicos con guiños urbanos y modernos.
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En esa misma línea, la colaboradora también abordó otros casos de estilo institucional, como el reciente acto en el que la princesa de Asturias recibió el Toisón de Oro. Según Lomana, el color rojo de su traje chaqueta no era el más adecuado porque se confundía con la condecoración. «Yo me hubiera puesto otro color», comentó, añadiendo que en actos de alta representatividad es importante que la indumentaria no eclipse ni se pierda frente a los símbolos. También opinó que la infanta Sofía no debería haber llevado el hombro al descubierto, aunque reconoció que ambas hermanas estaban «muy monas».
El mensaje de fondo, constante en sus intervenciones, es que el estilo comunica.
'La Hora Lomana' no se limita a consejos de moda o protocolo, sino que sirve a su autora para realizar una crítica más amplia sobre la puesta en escena de la política y la sociedad. Lomana ofrece una mirada crítica, personal y muchas veces provocadora sobre la estética del poder.