Carmen Lomana desvela como fue su anillo de compromiso: «Mi suegra lo mandó desde Chile y me hizo una ilusión enorme»
Carmen Lomana revela cómo fue su anillo de compromiso y cuál es, según ella, el verdadero símbolo de una pedida elegante

Carmen Lomana ha desvelado que su anillo de compromiso fue una sortija familiar enviada por su suegra desde Santiago de Chile y que le hizo «una ilusión enorme»
Esta vez Carmen Lomana ha desvelado en su sección de fin de semana en radio COPE cómo fue su propio anillo de compromiso y, lejos de una historia ostentosa, lo que emerge es un relato íntimo, familiar y profundamente simbólico.
Carmen Lomana y el anillo de compromiso que le envió su suegra
Al recordar su pedida, Carmen Lomana contó que, a ella, Guillermo le regaló una joya familiar. Su suegra, desde Santiago de Chile, le envió una sortija familiar a Londres.
Consistía en un brillante grande en el centro y dos piedras laterales que «hacía como un corazón los de los lados». Y el recuerdo permanece intacto: «Me hizo una ilusión enorme» y «siempre la tuve con muchísimo cariño».
Gente y estilo
No es de Hermès ni de Chanel: el paraguas de Carmen Lomana viene de León y es de titanio
Patricia de la Torre
Carmen Lomana y lo que dice sobre los anillos de compromiso
Además de compartir su experiencia personal, Carmen Lomana amplió su visión sobre el ritual de la pedida. Y fue especialmente clara.
Primero, sentido común: «Primero, cuánto puedes gastarte». No cuánto te gustaría. No cuánto impresiona en redes. Cuánto puedes realmente permitirte.
Después, tradición. «El ritual suele ser siempre un diamante brillante para siempre». Para ella, el diamante sigue siendo el símbolo clásico del compromiso eterno. Puede ser más pequeño o más grande, «depende de la economía que tengas en ese momento».
Y confesó que para ella el lugar no importa, no hace falta viajar, lo importante es que la pedida tenga lugar cuando estéis disfrutando de un buen momento.
También mencionó alternativas con historia, como las sortijas estilo Lady Di, un zafiro azul rodeado de diamantes. Pero dejó claro que el referente tradicional continúa siendo el brillante.
Y lanzó una advertencia que no admite dudas. Ante la posibilidad de regalar algo poco apropiado, fue contundente: «Tú le regalas a tu novia uno de pelo elefante y te lo tira a la cabeza, se levanta y bye bye».
Carmen Lomana y el "plus" simbólico de ciertas joyerías
En su reflexión, incluso citó una firma concreta como referencia en anillos de compromiso: «Tiffany». Y lo explicó así: «Tener un anillo de Tiffany siempre te da un plus». Eso sí, matizando que existen opciones «para todas las economías».
Pero más allá de marcas, lo que verdaderamente subraya es el valor emocional. Si una madre entrega una sortija familiar, ese gesto, en su opinión, supera cualquier etiqueta de precio. Lo sentimental no cotiza en quilates.
Lo más revelador de su discurso es que no promueve el exceso, sino la coherencia. El anillo debe ser un símbolo acorde a la realidad de la pareja. Puede ser heredado. Puede ser clásico. Puede ser más discreto. Pero debe estar a la altura del compromiso que representa. Porque, al final, lo que permanece no es el tamaño del diamante. Es la historia que lo acompaña.