Perros pequeños en pisos pequeños
La tendencia a vivir en apartamentos de dimensiones más reducidas que antaño obliga a aquellas personas que quieren convivir con animales de compañía a adaptarse. Los perros también tienen que adaptarse a los espacios reducidos, y los de pequeña estatura encajan a la perfección

Fotografía de archivo sin fechar de un chihuahua.
Las razas pequeñas son para los… españoles. En el país donde más gente de la Unión Europea habita en pisos (66%, dos terceras partes según Eurostat), con cada vez más población residiendo en minipisos de acuerdo con el INE, también se registran cada vez más perros de razas pequeñas. Cinco de las diez razas más solicitadas el año pasado están entre las más pequeñas.
Así lo arrojan el Libro de Orígenes Español y el Registro de Razas Caninas (LOE/RRC) de la Real Sociedad Canina de España (RSCE), la asociación más relevante a nivel nacional relacionada con el perro que fue fundada en 1911. En total, los perros de raza inscritos fueron 49.935 en el último año, una cifra que será similar al término del presente ejercicio. Pero cuatro de las cinco razas pequeñas del top-ten (Teckel, Caniche, Schnauzer Miniatura y Chihuahua) suben posiciones y la quinta que falta (Spitz Alemán) mantiene su posición en la clasificación.
Una tendencia que encaja con el auge de los minipisos: según el INE, el 14% de los españoles vive en apartamentos de un máximo de hasta 60 metros cuadrados; si hablamos de los pisos de 30 metros cuadrados, hay 167.134 hogares en España, el triple que hace 10 años: casi la mitad de estos últimos (el 43%) se concentran en Madrid y Barcelona. Un contexto favorable a la tenencia de perros de menor tamaño.
Así, en el podium de perros más demandados está el Caniche, segundo tras ser tercero en 2022. El Caniche es un perro originariamente funcional para la caza. Es una raza perfecta para convivir en el hogar en la urbe debido a su carácter afable y a su lealtad máxima.
En el tercer puesto está el Teckel, un animal simpático por naturaleza, ni miedoso ni agresivo, con temperamento comedido, un perro ideal para el hogar. También se recurría históricamente a él para la caza en lugares complejos como las madrigueras gracias a su anatomía.
En sexto lugar está el Chihuahua. Despierto, siempre en alerta, inquieto y valiente. En octava posición, el Spitz Alemán, una raza que aprende las indicaciones con rapidez y puede ser adiestrada fácilmente. Desconfía de los extraños por naturaleza y no le interesa la caza: es perfecto para hacer compañía en el hogar y para vigilar ante la posible llegada de intrusos.
Noveno puesto para el Schnauzer Miniatura, prudente, inteligente, intrépido y perseverante, es un excelente perro de compañía que se adapta a un minipiso sin problemas. Es ágil y afable. En Alemania fue desarrollada para vigilar las granjas de los robos nocturnos.
Las razas pequeñas, al igual que la mayoría de las 400 internacionalmente reconocidas en el mundo, han cumplido a lo largo de la historia una función central: de caza, de presa, de pastoreo, labores militares y policiales, perros de terapia o perros guía, que además se mantiene intacta gracias a la cría selectiva y responsable. Hoy, principalmente, estos perros cumplen con una funcionalidad añadida: hacen compañía a las personas. Cada vez hay más. Los españoles quieren perros pequeños, que se adaptan mucho mejor a la situación que obliga a muchos de ellos a residir en pequeños apartamentos. Espacios reducidos, calidad de vida reducida y compañeros de tamaño reducido. Todo encaja dentro de los nuevos parámetros que marcan el estilo de vida de los residentes españoles. Un mundo reducido en el que los espacios son cada vez menores, pero en el que todavía se puede encontrar la felicidad y en la que el compañero conocido como mejor amigo del ser humano puede ayudar a encontrarla.
Las ciudades son cada vez más grandes pero con espacios más pequeños. Una paradoja que obliga a adaptarse, porque tener un perro grande en un piso pequeño puede afectar a la salud mental de nuestro compañero.