El mes del miedo de los hijos del viento

India y Bosco miran cómo cae la nieve ayer, en León.
León se suma este domingo a las 80 ciudades que en todo el mundo organizan marchas de protesta contra la caza. España le dedica el día de lucha a los galgos, una especie que la Ley de Protección de los animales ha dejado desprotegida. Para recordar que febrero, el mes en el que acaba la caza, es la sentencia a muerte, muchas veces ahorcados, de estos animales.
Este domingo, en León, alzarán la voz por ellos, que no pueden. Ni tienen derechos ni derecho a reclamarlos porque la Ley 7/2023, de 28 de marzo, de Protección de los derechos y el bienestar de los animales los ha dejado desprotegidos. Por eso, la campaña de «No a la caza» ha elegido este año a los galgos para este día de lucha. Será este próximo domingo, 1 de febrero, fecha en la que se celebra el Día Mundial del Galgo, una jornada que coincide con el fin de la temporada de caza de liebre con galgos. Comienza el mes del miedo para ellos. Muchos serán abandonados, vagando por carreteras y pueblos, y otros morirán, en muchas ocasiones ahorcados. Son los que ya no sirven, los «desechos de caza», como los llaman en las protectoras, pese a lo que sostengan galgueros, cazadores y hasta el propio Seprona.
La jornada en defensa de galgos y otras razas de perros usadas para cazar de la Plataforma NAC (No a la Caza) arranca en León el domingo a las 12 de la mañana en la explanada del Hostal San Marcos. Después, la marcha, a la que están convocados los dueños con sus perros, irá por la Condesa, Guzmán y Ordoño hasta la Catedral, donde Mónica Escudero Herías, coordinadora de NAC en León, leerá un manifiesto en el que se relata su forma de vida, muchas veces en auténticos zulos, pasando frío y saliendo sólo en la jornada de caza, se reivindicará su derecho a tener una vida diga y protegida y se guardará un minuto de silencio por los miles de galgos que sufren abandono o una muerte cruel.
El número exacto de galgos abandonados anualmente en España es difícil de precisar porque no hay estadísticas oficiales unificadas. Los informes más recientes señalan que los abandonos de perros de caza, incluyendo galgos y podencos, podría superar los 12.000 al año aunque las protectoras de animales suelen denunciar cifras muy elevadas, llegando a 50.000, que el Seprona, el Servicio de Protección de la Naturaleza de las Guardia Civil, reduce drásticamente atendiendo a los datos de sus rescates pese a que los refugios se llenan especialmente en febrero, tras el fin de la temporada de caza. Después, la marcha, a la que están convocados los dueños con sus perros, irá por la Condesa, Guzmán y Ordoño hasta la Catedral, donde Mónica Escudero Herías, coordinadora de NAC en León, leerá un manifiesto en el que se relata su forma de vida, muchas veces en auténticos zulos, pasando frío y saliendo sólo en la jornada de caza, se reivindicará su derecho a tener una vida diga y protegida y se guardará un minuto de silencio por los miles de galgos que sufren abandono o una muerte cruel.
En la provincia hay 102.963 perros en la provincia —11.804 en la capital— registrados en el Siacyl, el sistema de identificación autonómico. De esos, 28.288 están dedicados a la caza en la provincia, según datos del año pasado. La cifra no extraña, entorno a los galgos hay un gran negocio, que proporciona mucho dinero. Es una especie muy apreciada. Y esa es su desgracia.
En la base de datos del Siacyl están registrados todos los animales con chip que hay en Castilla y León. Es obligatorio para los perros y, desde la entrada en vigor de la Ley de Bienestar Animal, también para gatos, hurones y conejos caseros. Pero esas estadísticas no recogen los galgos que no están registrados ni los que aparecen abandonados sin microchip, en muchas ocasiones con una herida en el cuello porque se lo han arrancado para que no se puede identificar a sus propietarios.
En la Protectora de León, que lleva sus estadísticas al día, la cuarta parte de los ingresos de perros en sus instalaciones durante 2025 fueron de galgos, podencos y otras razas utilizadas para la caza. De los 229 entradas entradas en la Protectora que hubo el año pasado, 169 eran perros y 60 gatos. De caza o relacionados con actividades de caza, 41. En Ponferrada, la asociación Peludines Sin Suerte refleja que el 90 % de los perros que recogieron el año pasado eran de caza.

Un 'hijo del viento'.
El abandono de animales es una pandemia silenciosa en España. La Fundación Affinity plasma en su informe anual 'Él nunca lo haría' de 2025 que 292.000 perros y gatos fueron recogidos por refugios y protectoras en España, un aumento del 2,1 %. Eso supone 800 animales al día, 33 cada hora. Las estadísticas de esta entidad privada sin ánimo de lucro, con más de 35 años de trayectoria, fundada en 1987 y dedicada a mejorar la vida de perros, gatos y personas a través del estudio y la promoción del vínculo entre ambos, recoge sólo los animales que lograron tener ayuda y un lugar de refugio pero no los que fallecen anualmente por hambre, enfermos en la calle o atropellados, otra de las consecuencias de los abandonos. Sólo el 49 % de los animales son adoptados.
«Muchos llegan en condiciones horribles. Tanto que nos preguntamos cómo hay seres humanos que son capaces de causar tanto daño o de ser insensibles y mira hacia otro lado», dicen casi al unísono en las protectoras de la provincia y también las cuidadoras —mayoritariamente son mujeres— de colonias de gatos.
La Plataforma NAC llama a los ciudadanos a acudir a las manifestaciones convocadas en 80 ciudades de todo el mundo, 44 en España. En León se celebra desde hace 15 años. Y en esta ocasión, se suman por primera vez ciudades de Estados Unidos, todo un logro para No a la Caza, una asociación española sin ánimo de lucro, de carácter antiespecista y apartidista, que lucha contra la caza en todas sus modalidades, buscando especialmente el fin de la caza con perros galgos y podencos. Desde 2010, organiza manifestaciones internacionales anuales en febrero para sensibilizar contra el maltrato animal.
«Érase una vez un país donde matar animales se le llama deporte. O arte. Donde utilizar animales para que maten a otros animales por diversión humana es legal. Donde maltratar a esos animales para que sean más fieros, más rápidos, más útiles es normal. Donde un cadáver es un trofeo y el dolor es una medalla. Donde deshacerse de ellos cuando ya no son válidos, de la peor manera imaginable, está social y políticamente permitido por una gran parte de la población. Esto, desgraciadamente, no es un cuento. Es la realidad de un país llamado España», sostienen en NAC.
«La caza con perros es sinónimo de dolor, de sangre, de vergüenza. La caza con perros es una puñalada directa al corazón de la empatía, de la vida, del progreso. Y no vamos a mirar a otro lado. Ni a tragar con las «tradiciones» ni con las leyes discriminatorias, ni con ningún argumento absurdo que nos pongan por delante», añaden.
El domingo, en León, NAC y ciudadanos, dueños de perros o no, pondrán voz a la maldición de nacer galgo en este país.

Sabías que...
— Su cuerpo está diseñado para la velocidad: tienen patas largas y musculosas, una gran capacidad torácica, cardiaca y pulmonar y una cola larga y delgada que hace de timón y les ayuda a mantener el equilibrio mientras corren. Tienen la capacidad de estirar completamente sus patas traseras en carrera, lo que les permite tener una gran zancada
— Son los mejores donantes de sangre para otros animales. Es donante universal (DEA-1.1), similar al 0— en humanos, su sangre es segura para casi cualquier perro y es ideal en emergencias. Tienen mayor cantidad de glóbulos rojos y hemoglobina que otras razas
— En contra de lo que se cree, son perros tranquilos y relajados a los que les gusta dormir mucho tiempo y estar en reposo. Por eso se les llama «galgos de sofá» o «galgos de casa» en vez de caza. Son grandes dormilones de siestas, son conocidos como «los perros más rápidos del sofá»
— Son tímidos, reservados, muy perceptivos a las emociones humana, sensibles, extremadamente leales a su amo, quizá explica por qué no se defienden cuando son maltratados.
— Necesitan correr y ejercicio, pero les basta con un pequeño periodo al día. Por eso se han adaptado tan bien a la vida en las ciudades y son muy aptos para vivir en pisos
— Apenas tienen grasa corporal. Son frioleros
— Son capaces de «sonreír» al tensar los músculos faciales
— Les resulta incómodo sentarse en el suelo debido a su estructura
— Son huesudos, necesitan una ‘cama’ mullida. Por eso siempre han dormitado entre paja en los pueblos
— Son una de las razas más saludables genéticamente
— Tienen una temperatura corporal más alta (37.5°C — 39°C). Pueden dormir con los ojos abiertos
— Tienen una vista excepcional. Pueden detectar objetos a más de 800 metros de distancia por su capacidad de visión estereoscópica
— Son silenciosos pero sí, sí ladran

Por qué se les llama 'hijos del viento'

Una larga historia entre los hombres
Fue perro de nobles y reyes y modelo para muchos pintores a lo largo de la historia.
Además del galgo español, caracterizado por su menor tamaño, menos peso y una estructura delgada y ágil que les proporciona una apariencia elegante y proporcionada, están las variedades de galgo inglés o greyhound, el italiano o mini whippet, el afgano, el borzoi o lebrel ruso, el saluki o galgo persa o perro real egipcio y el sloughi o lebrel árabe.

Lebreles, cazadores de crías de liebre
Se les llama también lebreles, cazadores de lebratos, las crías de las liebres.

Bruma ante un cartel de No a la Caza.