la rebotica
La otra cara de la primavera
Casi el 2% de la población, sobre todo mujeres de 35 a 60 años, padece los síntomas de astenia estacional.
ana gaitero
LEÓN
La primavera la sangre altera. Y el ánimo. El cambio de estación supone un esfuerzo añadido para el organismo que frecuentemente se traduce en los síntomas de la astenia primaveral tanto a nivel físico como psíquico.
Sensación de fatiga, tristeza, falta de vitalidad, irritabilidad, decaímiento en el apetito sexual, tensión arterial baja, dolor de cabeza y falta de apetito son algunos de los síntomas que acompañan a este síndrome estacional.
«La astenia o fatiga primaveral afecta a casi el 2% de la población y con mayor incidencia a mujeres de edades comprendidas entre los 35 y 60 años», asegura Magdalena Sánchez Lozano, vocal de Oficina de Farmacia del Colegio Oficial de Farmacéuticos de León.
«Las causas son desconocidas pero la llegada de la primavera trae consigo cambios de temperatura, de luz, de alimentación... que pueden suponer importantes cambios para el organismo. Ante esta situación, el organismo reacciona manifestando una sensación de cansancio, agotamiento, somnolencia, falta de motivación, apatía, insomnio e irritabilidad», agrega.
En las boticas se pide consejo con frecuencia para paliar los síntomas de la astenia. El cuidado de la alimentación es uno de los primeros consejos que ofrecen los profesionales de la farmacia pues, como recuerda la experta, «una alimentación inadecuada puede conducir a estados de fatiga o potenciar la ya existente».
Alimentación
Una alimentación adecuada optará por hidratos de carbono complejos (cereales, fruta y verduda) que ayudan a mantener estables los niveles de glucosa en sangre. Por el contrario, es conveniente evitar los azúcares rápidos (bollería, repostería y pastelería). También se aconseja aumentar la presencia de ácidos grasos poliinsaturados como los omega 3 que abundan en el pescado azul y en productos enriquecidos. Otro consejo de la botica es la disminución del consumo de bebidas excitantes (té, café) y el alcohol, así como el uso de especias.
La primavera es una época propicia para tomar suplementos vitamínicos y/o minerales especialmente los ricos en vitaminas del grupo B (para el sistema nervioso) y del grupo C por su incidencia en el sistema inmunológico y su acción antioxidante.
Una buena alimentación conlleva también ingerir la cantidad suficiente de líquidos. Se aconseja beber al menos de litro y medio a dos litros de agua al día. La farmacéutica hace hincapié en la importancia de respetar las horas de sueño y hacer ejercicio de forma moderada que «libera tensiones y predispone al cuerpo para el descanso nocturno».
Jalea y otros complementos
Los complementos dietéticos para la astenia primaveral que se recomiendan desde la farmacia son la jalea real (tonificante, estimulante y euforizante), el polen (por sus propiedades equilibrantes y vigorizantes), la levadura de cerveza (vitaminas del grupo B) y los oligoelementos como el cobre, el fósforo, el manganeso y el hierro.
«Ante cualquier duda o si los síntomas se alargan, debemos considerar la posibilidad de alguna anemia diagnosticada, para no enmascarar problemas de salud más importantes», añade la vocal de Oficina de Farmacia del COF. En estos casos hay que consultar al médico.
Fitoterapia
Otra opción para combatir los síntomas de la astenia primaveral es la fitoterapia. Guaraná, ginseng, jengibre, eleuterococo, maca, muira puana y damiana son algunas de las plantas que se recomiendan con frecuencia.
El Colegio Oficial de Farmacéuticos de León advierte de la importancia de que estos preparados fitoterápicos tengan la garantía sanitaria, como ocurre con los se dispensan en las oficinas de farmacia.
Igualmente, el uso de las plantas como remedio terapéutico debe tener en cuenta las enfermedades del paciente y los medicamentos que consume.