Contigo en la distancia
Catorce centros de salud de la provincia de León incorporan la telecardiología y tres de ellos cuentan también con una consulta telemática de oftalmología para estudiar retinopatías en pacientes diabéticos.
LEÓN
Las tecnologías rompen la distancia también en la salud. La telecardiología y la teleoftalmología ya son una realidad en la provincia. Siete centros de salud del área de León y otros tantos del Bierzo acaban de incorporar a su cartera de servicios la tecnología Mortara —un aparato similiar a una Bluckberry, aunque de mayor tamaño y con electrodos para auscultar el miocardio— para realizar electrocardiogramas, tanto en el centro de salud como a domicilio a pacientes del medio rural. El aparato «lee» el corazón de los pacientes. Y el médico envía el electrocardiograma al Hospital de León o al Hospital del Bierzo.
Si se trata de un caso urgente el médico de familia pulsará la tecla 1 y un cardiólogo de guardia recibirá inmediatamente un mensaje con el electrocardiograma. Con esta información el especialista adoptará una decisión. «En el caso más extremo, que confirmara un efecto, tendría que preparar la unidad de hemodinámica para recibir al paciente que sería trasladado en ambulancia», explica el jefe del servicio de Cardiología no invasiva, Miguel Ángel Rodríguez.
La teleoftalmología se ha implantado por ahora en tres centros de salud, Santa María del Páramo, que fue el pionero, y más recientemente Cistierna. En Fabero del Bierzo está en fase de implantación, apunta el gerente de Atención Primaria del Bierzo, Eduardo Criado.
Esta consulta telemática que pone en contacto directo al médico de atención primaria con el especialista en oftalmología está dirigida específicamente a pacientes diabéticos para detectar retinopatías, una enfermedad degenerativa por causa de roturas en los vasos sanguíneos del ojo que es causa de ceguera en personas con diabetes.
El manejo del aparato que realiza la fotografía del ojo (retinografía) así como el informe requieren un cierto entrenamiento por parte de los médicos de Atención Primaria. Actualmente son cuatro médicos de familia los que realizan la teleoftalmología en León, dos en Santa María del Páramo y otros dos en Cistierna. Este sistema tiene la ventaja de que no es necesario dilatar la retina del paciente con gotas para realizar la retinografía.
La telemedicina «supone un salto cualitativo en la comunicación entre médicos de Atención Primaria y de Atención Especializada», subraya el director médico de la Gerencia de Atención Primaria de León, José Luis Palomo.
Las nuevas tecnologías aplicadas a la salud para evitar los inconvenientes de la distancia suponen también una mejora tanto en la atención a los pacientes como en la gestión de las consultas. «Se deriva menos, cuando hay que derivar los pacientes van al sitio adecuado y muchas cosas se solucionan sin desplazamientos de los pacientes», añade.
En el centro de salud de Santa María del Páramo ya se han hecho controles de teleoftalmología al 40% de los pacientes diabéticos después de un año y medio de funcionamiento del sistema. En Cistierna, esta teleconsulta fue implantada con posterioridad y todavía está echando a andar.
Los dos médicos de familia de cada centro de salud que realizan la retinografía y los informes básicos tienen dedican un tiempo de su trabajo durante un día a la semana para hacer esta consulta. El especialista del hospital, Miguel Cordero, contesta un día por semana. «Se están saltando barreras físicas y burocráticas», admite el oftálmologo.
Otra ventaja de esta consulta en pacientes diabéticos es que «permite acortar tiempos y dar más tranquilidad a los pacientes», explica. La retinopatía no tiene un tratamiento curativo, pero con estos controles se puede ralentizar su avance.
Cuando se trata de un caso urgente, los médicos de familia pueden citar directamente al paciente con la consulta de Retinopatía del Hospital de León en lugar de ser derivados primero a una consulta de oftalmología general y luego a la específica.
En cuanto a las nuevas consultas de telecardiología, se empezaron a implantar en septiembre de 2011. Anteriormente, existía otro sistema concertado con una empresa de Madrid, que no permitía una respuesta inmediata del cardiólogo del Hospital de León.
La telecardiología conecta la consulta de Atención Primaria con el Hospital a través de la red GSM/GPRS. El electrocardiograma que se realiza a los pacientes con el aparato Mortara se exporta a un servidor de Sacyl en Valladolid que a su vez lo remite como un correo electrónico al cardiólogo.
«El servicio está disponible 24 horas al día, siete días a la semana y 365 días al año», explica el jefe del servicio de Cardilogía no invasiva del Hospital de León, Miguel Ángel Rodríguez. Con la telecardiología «acercamos la consulta a los médicos de atención primaria y estamos disponibles para ellos», añade.
El servicio redunda en «una mejora de la calidad asistencial» y una «disminución de las consultas presenciales en cardiología». El sistema está adaptado para que el médico de familia pulse al botón 1 si el caso es urgente y al 2 si puede esperar. En el caso de León se ha añadido una tercera función para aprovechar más el recurso. Si el médico de familia pulsa el botón 3 está solicitando una consulta reglada con electro o sin electrocardiograma.
A los médicos de familia se les pide que aporten información relevante sobre los pacientes, que eviten duplicidades de consultas y hagan un uso racional del dispositivo. «Con este sistema el médico de Atención Primaria asume un mayor protagonismo con el paciente cardiológico», subraya Rodríguez.
Por otro lado, el cardiólogo «se implica más» con los pacientes y ofrece una respuesta comprometida. La sección de de Cardiología no invasiva del Hospital Universitario de León trabaja en la preparación de una base de datos. Los médicos de Atención Primaria incluyen los electrocardiogramas que realizan en las historias clínicas de los pacientes,