Diario de León

La alerta por listeria en un bacalao en aceite recuerda el peligro que puede crecer incluso dentro de la nevera

AESAN pide no consumir las referencias afectadas de bacalao en aceite y prestar atención a los síntomas de listeriosis, especialmente en embarazadas, mayores y personas inmunodeprimidas

La alerta de AESAN afecta únicamente a referencias concretas de bacalao en aceite, no al bacalao fresco ni a todos los productos de esta categoría.

La alerta de AESAN afecta únicamente a referencias concretas de bacalao en aceite, no al bacalao fresco ni a todos los productos de esta categoría.Unsplash

Patricia de la Torre
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La alerta alimentaria publicada por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición obliga a revisar una referencia concreta antes de preparar el aperitivo. AESAN comunicó el 3 de julio de 2026 la detección de Listeria monocytogenes en Bacalao Natura en aceite de girasol, de la marca La Mar de Tapas, presentado loncheado en una tarrina refrigerada de 130 gramos. La advertencia no afecta a todo el bacalao conservado en aceite, sino exclusivamente a los productos identificados por el organismo oficial.

Los artículos implicados son los lotes cuyos números comienzan por 0532 y que presentan fechas de caducidad comprendidas entre el 10 y el 30 de julio de 2026. AESAN recomienda a quienes tengan alguna de estas tarrinas en casa que se abstengan de consumirla. La información fue trasladada a las comunidades autónomas a través del Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información para verificar la retirada de los canales de comercialización. La ficha oficial consultada no concreta una relación de comunidades donde se distribuyó inicialmente el producto, por lo que no debe atribuirse la alerta a territorios determinados sin una ampliación oficial.

La particularidad de esta bacteria explica por qué la noticia va más allá de comprobar una marca y un lote. Mientras otros microorganismos reducen considerablemente su actividad con el frío, la listeria puede sobrevivir y multiplicarse lentamente a temperaturas habituales de refrigeración. La nevera frena a muchas bacterias, pero no convierte un producto contaminado en seguro.

La alerta por listeria en bacalao en aceite afecta a estos lotes concretos

El producto señalado por AESAN es Bacalao Natura en aceite de girasol de La Mar de Tapas, en formato de 130 gramos, loncheado y envasado en una tarrina que debe conservarse refrigerada. Los consumidores deben comprobar tanto el comienzo del número de lote, 0532, como la fecha de caducidad, situada entre el 10 y el 30 de julio. La coincidencia de ambos datos permite identificar las unidades incluidas en la notificación.

Quien encuentre una de estas referencias no debe probarla para comprobar si conserva buen olor o sabor. La presencia de Listeria monocytogenes no tiene por qué producir cambios perceptibles en el alimento. Tampoco sirve retirar una parte del bacalao, desechar únicamente el aceite o cocinarlo después de haberlo manipulado como solución doméstica improvisada. La indicación oficial es no consumir el producto afectado.

La listeria del bacalao en aceite puede crecer dentro de la nevera

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria señala que Listeria monocytogenes tolera ambientes salinos y puede multiplicarse incluso a temperaturas situadas entre 2 y 4 ºC. Esa capacidad la distingue de muchos patógenos alimentarios y convierte el tiempo de conservación en un factor especialmente importante en alimentos refrigerados listos para comer.

El frío ralentiza su crecimiento, pero no garantiza su desaparición. Por eso, mantener la tarrina correctamente refrigerada no neutraliza una contaminación que ya estaba presente. De hecho, cuanto más tiempo permanezca almacenado un alimento contaminado que permita el crecimiento de la bacteria, mayor puede ser la cantidad de microorganismos en el momento del consumo.

Esto no significa que cualquier alimento guardado en la nevera vaya a desarrollar listeria. La bacteria debe estar presente previamente y necesita unas condiciones compatibles con su supervivencia y multiplicación. El problema de los productos listos para consumir es que pueden llegar al plato sin un tratamiento térmico posterior capaz de destruirla.

La listeria en bacalao puede causar síntomas leves o una infección invasiva

La listeriosis puede manifestarse de formas muy distintas. En personas sanas, una infección no invasiva puede provocar diarrea, fiebre, dolor de cabeza y molestias musculares. Estos síntomas suelen aparecer tras un periodo de incubación corto, generalmente de pocos días.

La forma invasiva es menos frecuente, pero mucho más grave. Puede causar fiebre, dolores musculares, septicemia, meningitis y alteraciones neurológicas. Su periodo de incubación es variable: habitualmente se sitúa entre una y dos semanas, aunque puede comenzar pocos días después de la exposición o demorarse hasta 90 días. Esa amplitud temporal explica por qué no siempre resulta sencillo relacionar los síntomas con un alimento consumido semanas atrás.

AESAN indica que quienes hayan consumido alguna de las referencias afectadas y presenten vómitos, diarrea o fiebre deben acudir a un centro de salud. Al hacerlo, conviene explicar que se ha ingerido un producto incluido en una alerta por listeria, porque ese antecedente puede resultar relevante para la valoración médica.

Una persona sin síntomas no debe automedicarse ni solicitar pruebas por su cuenta únicamente porque la tarrina estaba en su frigorífico. La actuación depende de si el alimento llegó a consumirse, de la presencia de síntomas y de las condiciones particulares de salud. Ante dudas, especialmente en población vulnerable, corresponde consultar a un profesional sanitario.

Las embarazadas, las personas mayores, quienes tienen el sistema inmunitario debilitado y determinados pacientes en tratamiento oncológico o trasplantados presentan un riesgo mayor de sufrir listeriosis invasiva. En estos grupos, una infección que en otra persona podría producir síntomas leves puede derivar en complicaciones graves.

Durante el embarazo, la enfermedad materna puede parecer inicialmente poco intensa, con fiebre, cansancio o dolores musculares. Sin embargo, la infección puede afectar al embarazo y relacionarse con pérdida gestacional, parto prematuro o enfermedad grave en el recién nacido. Por eso, una embarazada que haya consumido el producto afectado y presente fiebre u otros síntomas compatibles debe contactar cuanto antes con un profesional sanitario e indicar la posible exposición.

Las personas de 65 años o más y quienes tienen sus defensas reducidas también deben prestar especial atención a síntomas como fiebre, rigidez de cuello, confusión, pérdida de equilibrio o convulsiones. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos recomiendan comunicar al médico el consumo de un alimento retirado cuando aparecen fiebre, fatiga o dolores musculares, con especial cautela en estos grupos vulnerables.

Retirar la tarrina es el primer paso, pero no siempre debería ser el último. La listeria puede sobrevivir en el frigorífico y propagarse a recipientes, baldas y alimentos mediante derrames o contacto entre envases. Los CDC aconsejan desechar el producto retirado dentro de una bolsa cerrada y eliminar también aquellos alimentos que hayan estado directamente en contacto con él.

La zona donde estaba almacenado el bacalao debe vaciarse y limpiarse con agua caliente y detergente. También conviene lavar los cajones, estantes, recipientes reutilizables, utensilios y superficies que pudieran haber tocado el envase o su contenido. La FDA recomienda prestar especial atención a los derrames, ya que pueden facilitar que la bacteria permanezca en el interior del frigorífico y alcance otros alimentos.

Cuando se utilice un desinfectante apto para superficies alimentarias, deben respetarse siempre la dilución y el tiempo de contacto indicados por el fabricante. Después de la limpieza es necesario lavarse bien las manos y limpiar también encimeras, tablas o cubiertos que hayan tenido contacto con la tarrina.

La prevención cotidiana pasa además por mantener el frigorífico limpio, evitar que los líquidos de alimentos crudos goteen sobre productos listos para consumir y respetar las fechas y condiciones de conservación. Sin embargo, ninguna de estas medidas permite recuperar una referencia incluida expresamente en una alerta.

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