Estados Unidos aprueba un prometedor tratamiento contra el cáncer de páncreas
El tratamiento actúa bloqueando las distintas variantes de la proteína RAS, un factor clave que activa el crecimiento acelerado de las células tumorales

Seng Lau lidera una investigación en la FIU sobre un "escudo protector" de azúcar en las células que podría ayudar a pacientes con cáncer a sobrevivir más tiempo y combatir mejor los tumores, con la meta de hacer "tratamientos más accesibles".
La Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) ha aprobado el uso de un nuevo fármaco contra el tipo de cáncer de páncreas más común en un estado avanzado tras demostrar en un ensayo que duplica la tasa de supervivencia de los pacientes. El medicamento, denominado Rasonque y cuyo principio activo es daraxonrasib, se presenta como una nueva esperanza frente a una de las enfermedades oncológicas más letales.
Este nuevo fármaco oral de toma diaria, desarrollado por la compañía estadounidense Revolution Medicines, se prescribe a pacientes adultos que ya han recibido terapia sistémica previa o que no toleran la quimioterapia combinada de primera línea. El tratamiento actúa bloqueando las distintas variantes de la proteína RAS, un factor clave que activa el crecimiento acelerado de las células tumorales.
El adenocarcinoma pancreático se detecta habitualmente en estadios muy avanzados debido a la ausencia de síntomas iniciales claros, lo que reduce drásticamente las opciones reales de curación. De hecho, constituye el tercer tumor más letal en la actualidad, causando unas 8.000 muertes anuales en España y registrando una supervivencia a los cinco años inferior al 5% en su fase de metástasis.
La autorización del organismo regulador estadounidense se basa en los resultados demostrados en un ensayo clínico internacional de fase 3 en el que participaron un total de 500 pacientes adultos, algunos de ellos españoles. La investigación, presentada con gran expectación en el último congreso anual de la Sociedad Americana de Oncología Médica (ASCO) y publicada en la revista científica 'The New England Journal of Medicine', demuestra que Rasonque duplica la supervivencia global media de los enfermos, alcanzando los 13,2 meses frente a los 6,7 meses que ofrece la quimioterapia estándar tradicional.
Tras comprobarse estos resultados clínicos sin precedentes en el área, la FDA aceleró el proceso de revisión científica para autorizar el uso de la píldora. Desde el pasado mes de mayo, más de 2.000 pacientes graves han tenido acceso anticipado al fármaco en investigación a través de un programa compasivo regulado. El éxito de un fármaco contra un tipo de cáncer que precisamente era visto hasta ahora como imposible de tratar con fármacos ha generado optimismo en la búsqueda de nuevos tratamientos para tumores.
Uso en Europa El oncólogo Ricardo Fernández, especialista del Instituto Oncológico de la Clínica IMQ Zorrotzaurre, destaca que el medicamento supone un hito científico sobresaliente al atacar directamente la vía RAS, una de las dianas moleculares más escurridizas de la oncología, aunque matiza que "todavía estamos muy lejos de conseguir una cura". En todo caso, "es un avance notable", subraya. Fernández recuerda que la investigación de la proteína RAS tiene un largo recorrido y se remonta décadas atrás.
Una diana inalcanzable olvidada
"Se pensaba que no se podía atacar porque si se atacaba directamente se provocaba una toxicidad incompatible con las células sanas, un obstáculo que este nuevo fármaco ha logrado superar de manera segura" Fernández destaca que, además de triplicar la tasa de respuesta tumoral frente a la quimioterapia convencional, Rasonque destaca por su excelente perfil de seguridad.
El tratamiento disminuye en torno a un 10% las toxicidades graves de grado 3 o superior. Asimismo, debido a su óptima tolerancia, "las interrupciones médicas del tratamiento son diez veces menores que con la quimioterapia tradicional".
En todo caso el experto recuerda que, aunque la aprobación de la FDA "representa una excelente noticia", el medicamento debe someterse a la revisión y aprobación de la Agencia Europea del Medicamento (EMA) antes de que pueda ser prescrito y utilizado" en Europa, un uso que después deberá ser aprobado en cada país.