| Crónica | Por la dignidad de la mujer |
Premio a una lucha silenciosa
El Colegio Oficial de Diplomados de Trabajo Social y Asistentes Sociales de León homenajea a Isadora Duncan por sus dos décadas de lucha en favor de las madres solteras

El equipo de Isadora Duncan posa en la sede que tiene abierta al público en la calle Reino de León
La Asociación de Madres Solteras Isadora Duncan es la entidad escogida este año por el colectivo profesional del trabajo social para hacer un reconocimiento a su trayectoria. El colegio ha decidido dar el premio a la entidad, que actualmente se transforma en fundación, por su labor dentro del ámbito de los servicios sociales y en concreto «por su defensa de la dignidad, la igualdad social y jurídica y la promoción educativa e inserción laboral de las mujeres y las familias monoparentales». La presidenta y fundadora de Isadora Duncan señaló ayer que «estamos muy agradecidas porque después de 24 años de lucha por fin nos empiezan a reconocer en nuestra provincia». María García señaló que la creación de la asociación de madres solteras hace casi cinco lustros «fue una brecha en tiempos difíciles» y dijo que a lo largo de este periplo «hemos trabajado en ocasiones con mucha soledad». Sin embargo, al cabo de estos años cree que el esfuerzo ha merecido la pena. «Creo que lo más importante es la dignidad que hemos conseguido dar a las madres solteras, y no sólo eso sino lograr también que se hable de nosotras en España y en Europa». Actualmente, María García es la única representante con que cuenta el Consejo Estatal de las Familias en nombre de las familias monoparentales, desde donde reivindicará la creación de una ley específica para este colectivo que considera marginado fiscal y socialmente, ya que no cuenta con ventajas equiparables a las familias numerosas. La asociación y futura fundación Isadora Duncan cuenta actualmente con una plantilla de doce trabajadoras y trabajadores y gestiona un centro de día, un piso de acogida para madres solteras y víctimas de violencia de género y un centro de nuevas tecnologías, donde se dan cursos alfabetización digital, se promociona el software libre y se da acceso gratuito a Internet. Además, cerca de cuarenta personas, muchas de ellas profesionales, colaboran como voluntarias en sus programas sociales. Uno de los últimos proyectos del equipo (y el primero de la fundación Isadora Duncan) es la puesta en marcha de la Escuela de Igualdad Doméstica, proyecto con el que pretenden atraer «a los hombres al terreno, a las ocupaciones que hemos desarrollado tradicionalmente las mujeres», explica María García. La asociación, que el año pasado proporcionó formación a cerca de un millar de personas, es una de las pocas que cuenta con un hombre en la plantilla de la casa de acogida. La asociación también forma de la Plataforma Leonesa Contra la Violencia Machista. Precisamente ayer fue la organización encargada de leer el manifiesto de repulsa a los últimos asesinatos de mujeres víctimas de la violencia de género en España. Los Lunes sin sol cumplen tres años.