sábado 22/1/22

Como en su día la confesión de Jordi Pujol, la carta enviada el lunes por Oriol Junqueras, en la que abraza los indultos y cuestiona la vía unilateral a la independencia, ha provocado un seísmo en el secesionismo. La CUP amenazó ayer con retirar el apoyo parlamentario al ‘Govern’, apenas dos semanas después de su toma de posesión, lo que dejaría en una situación de extrema debilidad al nuevo Ejecutivo autonómico de Pere Aragonès, que tendría que rehacer su estrategia y buscar apoyos en los comunes o incluso el PSC.

Los anticapitalistas ya lanzaron un aviso para navegantes el mismo día en que Pere Aragonès se estrenó en el cargo con la ocupación de la sede central de ERC en Barcelona para exigir cambios en los protocolos policiales. Y ayer elevaron el tono. No se puede renunciar a la unilateralidad, advirtieron. «Descartarla es un error garrafal», remataron.

Junqueras, en su carta, cuestiona la vía unilateral, y afirma que «no es viable ni deseable». Apuesta por el modelo escocés y asegura que el independentismo necesita más apoyos hasta convertirse en una mayoría «incontestable». Fuentes de la Presidencia de la Generalitat trataron hoy de rebajar el alcance de las palabras de Oriol Junqueras y avisaron al Gobierno central que el independentismo «no renuncia» a la vía unilateral.

Estas mismas fuentes apuntaron que la misiva del líder republicano, encarcelado por un delito de sedición, se ha sobrevalorado en algunos sectores de Madrid y Barcelona y que, en realidad, el exvicepresidente dice lo mismo que viene manteniendo desde hace unos años. En el libro escrito junto a Marta Rovira, afirma que el «Estado debe saber que su negativa a negociar un referéndum, si perdura en el tiempo, puede desembocar en una actuación unilateral del independentismo».

Esquerra rebaja las palabras de Junqueras y niega que haya renunciado a la vía unilateral