viernes 20/5/22

Oriol Junqueras amenaza con volver a proclamar la independencia unilateral

La llegada de los presos al Parlamento de Cataluña, que piden unidad, propicia una tregua entre JxCat y ERC
Junqueras sale del hemiciclo del parlamento catalán.

Después de la tormenta, regresó la calma. La visita al Parlament de seis de los nueve presos del procés para participar como testigos en una comisión de investigación sobre la aplicación del 155 propició ayer una cierta tregua en la guerra que libran JxCat y Esquerra y que ha dejado la legislatura catalana en el aire.

La incógnita está en saber si ese armisticio será duradero o si en cuanto los exconsejeros regresen a la cárcel, volvería de inmediato las hostilidades. Se podrá salir pronto de dudas porque sin ir más lejos el Gobierno catalán se reúne por primera vez desde la ruptura del lunes. Sobre la mesa la aprobación de los Presupuestos de la administración catalana y las especulaciones de un posible adelanto electoral y eventuales cambios en el ejecutivo para los meses en que el Govern pudiera estar en funciones.

Pero un día después de que la Mesa del Parlament, con el aval de ERC, consumara la retirada del escaño a Torra y el presidente de la Generalitat amenazara con elecciones si no se le restituía como parlamentario, los independentistas se dieron ayer un respiro.

Dispensaron todos los honores a los dirigentes del procés que están en la cárcel. Los seis exconsejeros —Oriol Junqueras, Jordi Turull, Raül Romeva, Josep Rull, Quim Forn y Dolors Bassa— fueron recibidos en el vestíbulo de la Cámara catalana entre aplausos, gritos de libertad y abrazos. Torra, junto a Roger Torrent y Pere Aragonès, abrazaron a todos ellos.

Salieron a primera hora de la cárcel, en coches, y tras entrar en el Parlament, subieron las escaleras nobles de la cámara catalana que conducen al hemiciclo. Fueron conducidos a la sala de audiencias, donde Torrent suele recibir las visitas institucionales, y allí permanecieron todo el día. Sin esposas y en una sala custodiada por los Mossos.

Uno a uno, comparecieron en la comisión. Para todos, la liturgia fue la misma. Paseíllo hasta la sala anexa del hemiciclo, arropados por los suyos, los de su partido. Lo mismo cuando intervinieron. Cada uno lo hizo acompañado de su sucesor en el cargo.

En sus intervenciones, reclamaron unidad, instaron a aprovechar la oportunidad del diálogo que se ha abierto con el Gobierno central y amenazaron con volver a repetir la vía independentista unilateral. Insistieron en que no cometieron ningún delito y que sus condenas son injustas.

El más locuaz fue Oriol Junqueras. El líder de Esquerra convirtió su alocución en un mitin y aprovechó para reiterar la apuesta de los republicanos por el diálogo con el Gobierno, que ha sido cuestionada desde JxCat y la CUP.

«Me muero de ganas de dialogar», dijo, incluso con quien «aplaude nuestro encarcelamiento».

«Es lo que hemos pedido siempre y hay que aprovecharlo. La mesa con el Gobierno es un paso adelante», justificó. Ante las acusaciones que recibe ERC de ser unos ‘botiflers’ (traidores), Junqueras reivindicó a Esquerra como una fuerza independentista de toda la vida. «Más independentista que nosotros no hay nadie», afirmó.

Oferta de diálogo a Sánchez

Junqueras también ofreció diálogo a Sánchez, aunque se mostró escéptico, pero al mismo tiempo advirtió de que el independentismo «volverá a ejercer» la autodeterminación. Raül Romeva también apeló al diálogo e igual que Junqueras aseguró que el secesionismo no renuncia a volver a intentarlo. «Lo volvería a hacer, pero mejor», coincidieron Quim Forn y Josep Rull.

Los exconsejeros posconvergentes fueron los más explícitos en reclamar unidad. Jordi Turull emplazó a JxCat y a ERC a aparcar su «orgullo» para no dar por muerta la legislatura y les instó a no repetir episodios si quieren que su estancia en prisión sea feliz.

«Hace 27 meses que estoy en la cárcel y reclamo que abandonemos los partidismos. La sociedad nos pide unidad: la misma que hizo posible el 1-O», dijo Forn.

Tras la intervención de Junqueras, habló la portavoz de Ciudadanos, Lorena Roldán. La dirigente naranja instó al líder secesionista a pedir perdón y acusó a los secesionistas de romper familias. Al acabar su discurso, los dos diputados de Ciudadanos abandonaron la sala sin escuchar la respuesta del interpelado. El PSC y el PP no participaron porque desde el primer día se autoexcluyeron de la comisión. Los comunes defendieron a los exconsejeros como presos políticos.

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