domingo. 29.01.2023
entrevista con marco

«¿Morimos al dejar de vivir o al dejar de amar?»

Tiene el coeficiente intelectual más alto de España (218), así que es archiconocida desde hace años como la chica lista del país. Cuenta con elitistas titulaciones académicas y un método de ensañanza propio. Pero el pasado de alguien así no siempre es fácil. Sus vacíos en la niñez que vivió en León fueron cubiertos con música y arte. La controvertida pedagoga responde a la entrevista desde sus vacaciones en el extranjero.

Marta Eugenia tiene 44 años y es conocida como una de las personas más inteligentes de España. Nació en León, su recipiente», declara. Ha desarrollado métodos de aprendizaje con los que enseñar, desde a niños y adultos, a cómo aprender.

­—¿Tiene hijos?

—Todavia no, aunque he prohijado algunos. Los he educado en el respeto a valores como el amor al conocimiento, la tolerancia, la aceptacion de la divergencia, el esfuerzo, la capacidad de dar lo mejor de uno mismo, el afán de superacion y la esperanza en conseguir un mundo mejor.

­—¿Cuáles son sus proyectos de futuro?

—Continuar impartiendo docencia con Sapientec y amparando la labor de mi equipo psicológico en Babysapien. También incrementar la carga educativa en el colegio MIT School de Málaga y realizar nuevos libros y patentes.

-—¿Cuáles son sus títulos universitarios?

—Por la Universidad de Valladolid tengo la licenciatura en Derecho, el grado en Lengua Inglesa, el grado medio en Lengua Japonesa y el grado de especialista en Inglés Económico. Por la Complutense tengo reconocido el postgrado en Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social. Además de dos cursos de doctorado en Historia del Derecho con la calificacion de sobresaliente y el reconocimiento de la Suficiencia Investigadora.

—En un reportaje de La información.com se pone en duda su cualificación, ¿por qué nunca la ha acreditado?

—Siempre está disponible para las personas con un fin honesto. En el centro de Sapientec están colgados en las paredes algunos de mis títulos y reconocimientos a la vista de todas las personas que pasan por allí.

—¿Por qué se debería acudir a Sapientec?

—Para conseguir una organizacion de conocimientos que permita captar, asimilar y comunicar cualquier tipo de informacion tanto si eres un niño, un adolescente o adulto con o sin problemas de aprendizaje. Además para adquirir un método eficaz que incremente la autonomía intelectiva, la experiencia cognitiva y la capacidad resolutiva. Así como para adquirir un adecuado ritmo de trabajo y conseguir habitos de aprendizaje que reduzcan el envejecimiento cerebral acelerado.

—¿Qué ventajas tiene un «babysapien» respecto a los demás bebes?

—Babysapien es un método de estimulacion polisensorial por vista, oído, olfato y tacto que armoniza inteligencias y está destinado a fetos desde el quinto mes de gestación, a bebés y a discapacitados medios, profundos y severos de todas las edades. Con él se consigue mayor conexión con la realidad. Es individualizado y adaptado a cada alumno, que no tienen que realizar ningun trabajo adiccional en casa y además incrementa la efectividad de otras terapias de naturaleza física y emocional. A mayores gernera pre-recuerdos, facilita nuevos aprendizajes, posibilita un mayor espectro de comunicación y aumenta la capacidad decisoria y resolutiva de los alumnos.

—¿Cómo es el perfil de los que acuden a su consulta?

—En Sapientec acuden niños y adolescentes con fracaso escolar y déficit de atención. Personas de cualquier edad con altas capacidades para los programas de enriquecimiento. Asimismo acuden opositores y adultos en programas de prevención del alzhéimer y profesionales que deseaban reducir el estrés, aumentar su capacidad de comunicacion y aprendizaje de lenguas.

—¿Qué diferencia a un genio de un superdotado?

—Un superdotado tiene un cociente intectual por encima de 130, una creatividad y curiosidad por encima de la media, pensamiento divergente o capacidad para acceder a resultados por caminos heterodoxos y desarrolla procesos de pensamiento múltiple, independientemente de su eficacia o capacidad resolutiva. Un genio, además de todo lo anterior, se anticipa a cualquier tiempo, posee un sentido estético sobre el equilibrio y la belleza, vive al límite de sus posibilidades en un mundo que no le acepta porque no lo comprende y le envidia y busca respuesta a sus inquietudes en el progreso científico y la mejora de condiciones del ser humano.

—¿Por qué generan tanta polémica y recelo sus técnicas?

—Porque no pertenezco, ni deseo pertenecer, a ninguna organización política ni religiosa, ni comercio con el conocimiento de mis alumnos y porque imparto docencia desde el profundo respeto a sus personas. El Quijote ya dice: «Ladran, luego cabalgamos». Además mis métodos se aplican una vez en la vida e implican aprendizajes autónomos que ponen en entredicho otros que pretenden perpetuarse en el tiempo.

—Para educar, ¿pizarra o experiencia?

—Las dos cosas pero con dedicacion, entrega, entusiasmo y mucha paciencia.

—¿Algunos consejos para los que están estudiando para septiembre?

—Planificar el tiempo de forma congruente, incentivar la concentración y evitar el uso innecesario de dispositivos tecnológicos. Sobre todo priorizar la lógica sobre la memoria.

—¿Qué le hizo decantarse por la pedagogía?

—Conocer los límites de mi ignorancia, saber lo que el aprendizaje representa, conocer las necesidades educativas de muchas personas y saber como intervenir en estos casos.

—En el sistema educativo español, ¿qué aspecto es el más cuestionable?

—Que no existe un sistema educativo específico para cada necesidad que se consolide a lo largo del tiempo y que se base en los principios de mérito y capacidad.

—¿Qué fue para usted la escuela?, ¿es su experiencia en ella lo que le llevó a desarrollar Sapientec?

—Fue un eslabón perdido en una evolución discontinua. Gracias al Conservatorio de Música y las clases de pintura logré rellenar muchos vacíos. Aunque de esa experiencia aprendí para crear Sapientec y Babysapien.

—¿Qué pregunta aún no ha podido contestarse?

—¿Nos morimos cuando dejamos de vivir o cuando dejamos de amar?

—¿Conoce el fracaso?

—No conocer el fracaso es desconocer el significado de la vida. Es necesario fracasar para crecer, evolucionar y dar lo mejor de nosotros mismos.

—¿El libro o personaje que le marcó?

—Me marcó San Manuel Bueno Mártir, de Miguel de Unamuno, y la biografía de Martin Luther King, porque vivió para un sueño y lo convirtió en realidad.

—¿El caso con niños o jóvenes que más satisfacción le ha aportado?

—Uno de los primeros que tuve cuando rondaba los 20 años y le di clase en Sapientec a Alfonso Durán, un discapacitado leve que aprendió a realizar lecturas comprensivas, comprender el mundo matemático y adquirir una autonomía decisoria que le garantizó indenpendencia de criterio.

guillermo otero

leonalsol@diariodelon.com

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