jueves 16.07.2020
Defensa

El Grosa es ya unidad referente del Ejército en la formación específica del uso de drones

La base Conde de Gazola acogerá a militares muy especializados de Tierra para completar su manejo de los RPAS
Dos de los integrantes del Grosa, con el Searcher MKIIIJ. FERNANDO OTERO
Dos de los integrantes del Grosa, con el Searcher MKIIIJ. FERNANDO OTERO

El uso de drones de clase 2 al servicio de la Inteligencia convierte al Grupo de Obtención por Sistemas Aéreos, el Grosa, en un puntal de la Defensa y el Ejército de Tierra Español. Por este motivo, ha sido designado como unidad de referencia para la formación específica de drones —RPAS en la terminología militar— del resto de los batallones españoles. Al ser centro de referencia, se desplazarán hasta Conde de Gazola, donde tiene su sede operativa el Grosa, dos docenas de militares al año que permanecerán en León durante dos o tres semanas para perfeccionar su manejo de los vehículos aéreos no tripulados, con formación específica en cuestiones tan punteras como la inteligencia de imágenes, el planeamiento de misiones, seguridad aérea, gestión del espacio aéreo o empleo operativo.


 

El Grosa, aunque opera desde Conde de Gazola en Ferral del Bernesga, depende directamente del Regimiento de Inteligencia, cuya matriz está en Valencia. Tras doce años perteneciendo al Cuartel General Terrestre de alta Disponibilidad de la Otan, el Regimiento de Inteligencia se integró el pasado mes de marzo en la Fuerza Terrestre, lo que ha dado pie a la creación de la unidad leonesa como centro de referencia para la formación de RPAS.

 

El jefe del Regimiento de Inteligencia, el coronel Ángel Segundo Gómez González, precisa que no se tratará de «cursos de especialización, serán aspectos operativos muy concretos» en los que se formará al resto de los soldados de otras unidades que pasen por Conde de Gazola. El coronel precisa que se tratará también de dar «apoyo a otras unidades» y del «asesoramiento previo al despliegue de una operación». Así, precisa que se tratará de personal muy especializado que permanecerá en León hasta tres semanas —lo harán de forma escalonada— para conocer los Searcher, el único RPAS de clase 2 con el que cuenta el Ejército de Tierra español, y cuyas características reforzarán la formación de los militares españoles, aunque en sus unidades trabajen con vehículos no tripulados más pequeños, los conocidos como clase 1.

 

150 soldados y 6 Searcher

 

La unidad leonesa está integrada por cerca de 150 soldados especializados en el empleo de estos RPAS que ya han operado en Afganistán y que el pasado mes de octubre, durante el Ejercicio Toro 2018 realizado a nivel nacional lograron hitos como alcanzar los 100 kilómetros de vuelo e integrarse en una maniobra terrestre en territorio español.

 

Seis son los Searcher MKIIIJ—nombre completo del RPAS de origen israelí— con los que cuenta el Grosa, unidad creada oficialmente en octubre de 2015. Hace tan sólo un año que la unidad leonesa cuenta con los seis vehículos no tripulados al completo. Aunque depende de Valencia y su sede oficial es la base del Ejército de Tierra en el Ferral, la proximidad con el Aeródromo Militar de la Academia Básica del Aire de La Virgen fue fundamental para que el Grosa se ubicara en León. Las características de sus RPAS, los de mayores dimensiones y autonomía de las Fuerzas Armadas españolas, exigen una pista asfaltada para su aterrizaje y despegue, con lo que cuentan con un hangar dentro de las instalaciones del Ejército del Aire en León, desde donde operan. Entre sus operaciones al servicio de la sociedad civil, está la colaboración con la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta en la vigilancia de los montes de la comarca del Bierzo durante las últimas campañas antiincendios. Las punteras cámaras con las que cuentan los Searcher permiten obtener imágenes tanto de día como de noche, para detectar así a posibles incendiarios o dar la alerta en el momento que surge un foco.

El Grosa es ya unidad referente del Ejército en la formación específica del uso de drones