martes 17/5/22
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Imagen de archivo de la concentración de protesta organizada en el Ayuntamiento. MARCIANO PÉREZ

Los informes forenses sobre los restos biológicos hallados en la ropa y las uñas de la víctima del crimen de Mansilla y en la inspección de las ropas del autor confeso revelan la existencia de ADN de un varón desconocido en la ropa interior que vestía la joven la noche de su asesinato. Todo apunta a que la defensa tratará de introducir la posibilidad de que hubiese más de un agresor la noche de autos, teoría a la que la Guardia Civil no concede demasiada consistencia en sus informes, mientras que para la defensa de la fallecida se apelará al derecho que tenía la joven a disponer de su vida personal como mejor dispusiera.

Las forenses atribuyen a los pantalones del supuesto agresor varias fibras aparecidas entre las uñas de la joven y corroboran que el procesado empuñó el cuchillo con el que se cometió la agresión mortal. Se trabajó sobre diez pelos indubitados del sospechoso y otros diez pelos indubitados de la victima y 24 pelos dubitados procedentes de las ropas de la víctima. «De éstos 24 pelos, cuatro son de origen animal y 20 son de origen humano», dicen las forenses. «De los 20 pelos de origen humano, cinco de ellos son vellos, que no se puede determinar su procedencia anatómica y los 15 pelos restantes son cabellos y de estos, uno junto con los vellos no es apto para el cotejo». 

Del cotejo de los cabellos indubitados procedentes de la victima con dos cabellos dubitados recogidos de su ropa (concretamente el pantalón) «éstos presentan características diferentes de los del sospechoso por lo que no son concluyentes respecto de los cabellos indubitados de la victima», concreta el informe. Se analizaron las fibras contenidas en los recortes enviados de las uñas de la mano derecha y de la mano izquierda de la víctima, «con características semejantes a algunas que componen el pantalón de la victima, tras comprobación de su comportamiento bajo microscópico de fluorescencia y se puede descartar que tengan un origen indubitado». 

Valor probatorio

Las fibras textiles, a criterio de las forenses pueden tener un valor probatorio «pero para ello es fundamental poder cotejar las fibras dubitadas (las de origen desconocido) con posibles muestras indubitadas (aquellas cuya procedencia es conocida). «Se analizaron las uñas de la mano izquierda y derecha de la victima, el mango de la hoja del cuchillo recogido en el domicilio de la victima, la hoja del cuchillo recogida de la espalda de la víctima camiseta y pantalón de pijama de la víctima, lo cual deparó la aparición de sangre humana en las uñas de ambas manos y ropa de la víctima así como mango y hoja del cuchillo», explica el documento.

«Mediante el análisis de marcadores STR autosómicos se obtiene un perfil genético de mujer coincidente con la muestra de sangre indubitada de la víctima. En el análisis de los marcadores STR de cromosoma Y, específico para varón de las muestras del pijama de la víctima, se detecta un mismo haplotipo de varón que coincide con el del agresor. confeso», dice el informe.  En el análisis de marcadores STR específicos para varón a partir de las muestras de uñas de mano izquierda y del lavado de ambas manos y del pijama de la víctima, junto con muestra del mango y hoja del cuchillo, «no se obtienen resultados o los resultados obtenidos no son concluyentes». 

A partir del lavado de las uñas de la mano derecha. de la víctima y de la muestra de laterales del mango del cuchillo, mediante análisis de marcadores STR autosómico «se obtiene un perfil genético mezcla, procedente de al menos de dos personas y compatibles con una mezcla de restos biológicos de agredida y agresor», revelan las forenses. 

El varón A no es el acusado

Mediante análisis de marcadores STR autosómicos realizado en una muestra del de pijama de la fallecida se obtiene un perfil genético mezcla de restos de la víctima y de restos biológicos de un varón que se denominará Varón A y que no es compatible con el perfil genético del procesado. Este resultado se completa con el análisis de marcadores STR, de cromosoma Y de varón, en el que se detecta un sólo haplotipo que es distinto al del sospechoso y que seria atribuible al Varón A.

La instrucción de la causa, que se desarrolla en el Juzgado de Instrucción número 4 de León, avanza hacia su finalización. Entre las últimas disposiciones que ha adoptado la jueza figura la de abrir una pieza separada para establecer la indemnización que corresponde a los familiares de la víctima. Acaba de cumplirse el primer aniversario de la muerte de la joven, atribuido al último episodio mortal de violencia machista que se registra en la provincia de León. La joven asesinada en su domicilio de Mansilla de las Mulas preparaba trasladar su domicilio al sur del país, a pesar de tener un trabajo estable en la provincia. Los testigos declararon que «no podía desvincularse» de su anterior pareja que la acosaba de manera constante, de acuerdo a la versión ofrecida al juzgado.

Crimen de Mansilla: aparece ADN de otro varón en la ropa de la víctima