martes. 31.01.2023

Los cazadores no tendrán que cumplir la ley animalista

- El PSOE se impone y la ministra Ione Belarra apunta a una "exención puntual" mientras practiquen la actividad cinegética con los animales

- La enmienda de los socialistas para sacarlos de la normativa sigue en pie, aunque no se sabe nada aún de lo que va a pasar con los perros de trabajo como el mastín

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Los perros de caza quedarán excluidos de la caza mientras practiquen la actividad cinegética. JESÚS F. SALVADORES

PSOE y Podemos pueden haber dado con la tecla para desbloquear la ley de bienestar animal, la norma que busca garantizar los derechos de los animales de compañía y alcanzar el abandono y sacrificio cero. El Ministerio de Derechos Sociales propuso al PSOE trasladar a la ley nacional la misma regulación que se da a los perros de caza y a sus dueños en la ley autonómica manchega. En palabras del departamento dirigido por Ione Belarra, copiar el modelo ‘García-Page’, en referencia al presidente socialista de Castilla-La Mancha. 

Lo que no aclara la ministra es si esta exclusión afectará también a los perros de producción, es decir, a los perros pastores como los mastines que cuidan del ganado en León.

Pese a la cesión, los socialistas no dan el tema por resuelto, pero admiten que con el movimiento de la responsable de Podemos «la ley entre en vía de desbloqueo». Los cazadores, muy al contrario, dejaron este miércoles plantados a los responsables ministeriales, rechazaron la «maniobra política» y no aceptarán más que la retirada de la ley y su redacción «desde cero».

La ley estatal de bienestar animal lleva sin embargo un mes embarrancada en la comisión del Congreso que debate las enmiendas de los grupos.

Hay una razón principal. El PSOE, cuyos ministros dieron el sí al proyecto en el Consejo de Ministros que lo remitió al Parlamento en agosto, cambió de opinión dos meses después. Registró una autoenmienda, que sigue aún en pie, que saca a los perros de caza de esta ley, de sus obligaciones de cuidados y sanciones, con el argumento de que regulará estos extremos en una ley de la actividad cinegética.

El cambio de postura se materializó en octubre, pero se anticipó ya a mediados de septiembre, tras las presiones públicas de barones del partido y de las organizaciones de cazadores y del mundo rural. De hecho, son muchos los dirigentes socialistas que creen que este asunto les pasó una factura electoral notable en Andalucía y Castilla y León, una sangría de voto rural que podría repetirse en las autonómicas y locales de la primavera.

Sobre el pastoreo
La ministra de Podemos no aclara si el cambio de criterio afecta también a los perros de pastoreo

La enmienda de la caza, más allá de otras diferencias menores, es la que frenó en seco la ley. De hecho, si no cuaja el acuerdo en ciernes, la norma tendrá solo dos caminos, y ninguna bueno. O quedarse bloqueada en comisión y decaer con la disolución de las Cortes o correr serio riesgo de ser derrotada si se somete a la votación del pleno. Tanto Unidos Podemos como los socios habituales (nacionalistas y pequeños grupos de izquierda), espoleados por las ONG de defensa de los animales, dejaron claro a los socialistas que dirán no a la norma si incluyen en el texto la enmienda de la caza con el apoyo interesado de PP y Vox, que se sumarían después a los noes del resto en la votación de conjunto.

La propuesta de Derechos Sociales es mantener a los perros de caza dentro de la protección de la ley, pero eximir a sus propietarios de toda responsabilidad por la falta de cuidados o los daños a los animales durante la actividad cinegética, como establece la norma de Castilla-La Mancha. Su jugada da una salida al PSOE ante el mundo rural y los cazadores y, de paso, silencia las críticas de barones como el propio García Page, que tendría difícil oponerse a su propia norma.

La nueva redacción

La ley de bienestar animal de Castilla-La Mancha (2010) prevé que los dueños de perros u otros animales usados en actividades cigenéticas no puedan ser obligados a «cuidar y proteger a los animales de las agresiones, situaciones de peligro, incomodidades y molestias que otras personas o animales les puedan ocasionar» ni a «evitar las agresiones o molestias del animal a las personas o a otros animales, así como la producción de otro tipo de daño» mientras cazan.

Pero, si el PSOE acepta su propuesta, los dueños deberán cumplir el resto de preceptos de la ley. «Esta excepción no implica que se les pueda maltratar, agredir, causarles algún tipo de sufrimiento o abandonarlos, en cuyo caso se les aplicaría el procedimiento sancionador recogido en la ley», aclaran en Derechos Sociales. Belarra envió su oferta al PSOE y a los socios habituales -ERC, JxCat, PNV, Bildu, Más País-, para sustituir la enmienda socialista por esta transacción y desbloquear así el camino al pleno y a la aprobación de la ley por el Congreso.

Los cazadores no tendrán que cumplir la ley animalista
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