miércoles 25/5/22
                      Daniel Puerta en un prado con parte de las reses que se tienen que sacrificar. CAMPOS
Daniel Puerta en un prado con parte de las reses que se tienen que sacrificar. CAMPOS

Daniel Puerta tendrá que sacrificar 140 reses de vacuno de su explotación ganadera de Lario como consecuencia de un positivo de tuberculosis tras un saneamiento oficial realizado el pasado 28 de marzo. A los cuatro días el animal se llevó a sacrificar al matadero de León. «Al día siguiente me avisan que el animal ha salido con lesiones y no puede ir a la cadena alimentaria luego va al crematorio. Le hacen la prueba del cultivo y salió positivo, es una prueba que se conoce como aislamiento microbiológico y salió positivo y me dicen que según la ley hay que vaciar la explotación», según Puerta. Su explotación llevaba nueve años saneada sin ningún caso.

Tiene ahora un plazo para buscar un camión para el traslado de todas las reses a un matadero para su sacrifico. Hoy miércoles se tienen que trasladar y mañana jueves deben ser sacrificadas. El ganadero debe correr con todos los gastos.

Reses de Lario

Las 140 reses son autóctonas de Lario y descienden de la explotación de su padre

El malestar de Puertas y de todos los ganaderos es que por un positivo se sacrifique toda una explotación. «Lo normal es que se hiciese una prueba a todas las reses y salvar a las que no den positivas después de un periodo de cuarentena. Es lo que sucede en otras autonomías menos en Castilla y León. Ningún ganadero queremos tener reses enfermas pero habría que analizarlas a todas». Pone el ejemplo de un mismo caso en Burón donde después de un positivo en el sacrificio den el matadero se comprobó que todas las vacas, menos la positiva, habían salido bien. «Las miran cuando ya han matado a las reses. Que lo hagan en vida y salven a las que están bien. La segunda oportunidad que dan a las vacas es cuando ya están muertas. Esto no hay quien lo entienda». Insta a que se haga una prueba a las reses en sangre, la interferón, para salvar las que no den positivas. «El vaciado debería ser la última opción»

Lo que tienen muy claro los ganaderos de la montaña es que la brucelosis la trasmiten los animales salvajes ya que son los únicos con los que comparten pastos, las piedras de la sal y por el invierno los comederos.

Mal futuro juvenil

Puerta dice que los vaciados son mal ejemplo para los jóvenes que desean empezar

Las reses son autóctonas de Lario y descienden de la generación de las reses que tenía su padre en Lario. Ahora el 80% de las vacas están recién paridas. Al quitarle los terneros que también hay que sacrificar, «me quitan todos los ingresos que iba a tener este año».

Cuando hay un vaciado otro de los grandes problemas con los que se encuentra el ganadero es tener que acostumbrar a las nuevas reses a la explotación y los pastos. Enseñarlas los puertos y donde tienen que sextear. «El daño moral que te hacen no lo paga nadie además del daño económico». El periodo que va a pasar hasta que tengas en condiciones la nueva explotación para poder seguir produciendo y vendiendo reses es de muchos meses y «ingreses en mi casa». Puerta señala que volver a poner en marcha una nueva explotación no es nada fácil.

Puerta dice que esto se cambia o no va animar a que gente joven se dedique a la ganadería ya que se le «surge este mismo problema les lleva a la ruina a alguien que esté empezando ya que han hecho una fuertes inversión y les hacen un vaciado. «Esto tiene que cambiar si quieren que los jóvenes se incorporen al mundo ganadero con independencia de las ayudas que tengan. Esto no ayuda nada para animar a los jóvenes». Señala Puerta que respecto a las indemnizaciones los terneros que han nacido le van a dar 200 euros y esos mismos terneros una vez cebados en otoño alcanza un precio de 800 euros. «La gente que consume esta carne que la define de primera calidad no entiende que no se haga unos análisis a cada una de las reses para salvar algunas, porque no van a estar todas mal si no las miran antes a todas», según Puerta

Hace unos días que las reses están nerviosas ya que tenían que estar en los montes. «Se las ve muy nerviosas ya que ellas saben que tendría que soltarlas ya para los montes. Llevan unos días en los pastos cercanos a Lario. Da una pena mirarlas y ver que su futuro próximo va a ser que las sacrifiquen. Como para no pensárselo los jóvenes».

Un ganadero de Lario pide indultar a sus 140 reses que serán sacrificadas
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