martes 17/5/22
Juicio por intento de homicidio en Sahagún

“La vi en su cama durmiendo con esa cara de ángel y me entraron los demonios”

El acusado de asestar diez puñadas a su expareja y agredir a su hija que trataba de defenderla declara que se encontraba bajo los efectos del alcohol y las drogas

crimen sahagún audiencia provincial
El acusado a la hora de entrar en la Audiencia Provincial. RAMIRO

El acusado de intentar matar a su exmujer y herir a su hija de 15 años  en septiembre de 2018 en Sahagún, declaró hoy en la Audiencia Provincial donde se juzgan los hechos que “le entraron los demonios” cuando fue a casa de su ex pareja a las cinco de la mañana para buscar un TV, ya que no podría dormir, y la vio en su cama durmiendo “tan tranquila, con esa carita de ángel, cuando yo llevaba tres meses sin pegar ojo y sin comer por culpa de nuestro divorcio”.

El acusado, para el que el fiscal pide 14 años de cárcel por intento de asesinato en grado de tentativa, y un año más por maltrato en el ámbito familiar, declaró que cuando agredió a su mujer, a la que asestó diez puñaladas, y agredió a su hija, que trataba de defender a su madre, se encontraba bajo los efectos del alcohol, las drogas y los tranquilizantes que tomaba, y que estaba en una “espiral de autodestrucción” por su divorcio, por lo que no recordaba lo que había ocurrido cuando llegó a su casa y vio sus manos manchas de sangre.

A pesar de ello, el autor confeso de la agresión ha narrado los hechos con todo lujo detalles, ya que asegura que “ha recordado todo hace seis meses después del tratamiento psicológico al que ha sido sometido en prisión”.  El juicio continúa esta mañana y mañana con la declaración de los testigos. 

El acusado declaró que nunca quiso matarla, sino “marcarla de por vida” y negó que la amenazara de muerte.

Estremacedora declaración de las víctimas

“Me desperté por el frío de la navaja en mi cuello, y por el peso de él sobre mí”. Es el sobrecogedor testimonio de la víctima que esta mañana ha relatado en la Audiencia Provincial de León cómo mientras trataba de defenderse de su agresor, el cual la llegó a propinar hasta 10 navajazos, se preocupaba por su hija, ya que creía que las iba a matar a las dos.

La mujer ha explicado que se exmarido “sabía perfectamente lo hacía” cuando la agredía. “Lo ví en su cara, en la fuerza con la que me golpeaba”. Explica que fue gracias a la intervención de su hija que lo empujó al oír sus gritos cuando pudo moverse y tirar a su exmarido al suelo y escapar hacia el cuartel de la Guardia Civil que se encuentra frente a su casa.

“Llamé a los timbres pidiendo socorro y nadie contestaba, y mi hija seguía en la casa con él y yo no sabía si estaba bien”, con entre lágrimas.

La víctima explicó que se divorció de su marido después de 16 años de convencida por “mutuo acuerdo”, y que al principio lo llevaban bien, pero tres meses antes de la agresión él se volvió muy agresivo y controlador.

“Con cualquier persona con la que me relacionaba o con la que simplemente hablaba ya era mi amante”, relataba la mujer. El abogado de la acusación leyó algunos de los mensajes que el acusado la enviaba a cualquier hora del día amenazándola, insultándole y dando atisbos de los que era capaz de hacer.

La mujer explicó que su marido “siempre fue consumidor de drogas”, pero que nunca antes se había mostrado agresivo ni la había agredido ni a ella ni a su hija.

También prestó declaración la hija, que en el momento de los hechos era menor de edad, que narraba cómo empujó a su padre para que no matara a su madre. “Yo no la podía dejar ahí para la que la matara, yo no quería que mi madre se muriera”. La por entonces niña de 15 años explicó ante la sala como desde que tiene uso de razón ha visto a su padre abusar de las drogas. “Siempre estaba bajo los efectos del alcohol y las drogas, por lo que lo de esa noche no fue algo puntual, sabía perfectamente lo hacía, quería matar a mi madre”, narra la ahora mayor de edad.

En la sesión de hoy también han declarado los guardia civiles que atendieron el atestado ese día, y que confiamos que el acusado esta “plenamente consciente de todo, se expresaba con normalidad y no se le apreciaban gestos de embriaguez ninguna”.

También ha presentado declaración la vecina que desde la venta alertó de la agresión que estaba presenciando en la calle y la del vecino a la que la madre pidió auxilio y cuya presencia disuadió al agresor a seguir atacando a su mujer.

El juicio se reanudará mañana con declaraciones periciales.

“La vi en su cama durmiendo con esa cara de ángel y me entraron los demonios”