lunes. 05.12.2022

El boom de la cirugía íntima femenina

El Centro Ginecológico de HM San Francisco realiza en 4 años más de 300 operaciones

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La cirugía estética ha llegado a los genitales femeninos y se ha convertido en un boom en los últimos tiempos.

Una práctica médica que empezó para resolver problemas funcionales en la región de la vulva y la vagina amplía sus horizontes con la demanda estética, que está aumentando al vertiginoso ritmo de un 20% al año.

Las ginecólogas Carmen García Ferreiro y Marisa Alija, del Centro Ginecológico de León-HM San Francisco, expertas en ginecoestética y miembros de la Sociedad Española de Ginecología Estética, Regenerativa y Funcional (Segerf) constatan esta tendencia en las consultas que reciben en León.

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«El objetivo principal es reparar los daños vaginales como consecuencia de partos, cicatrices de episiotomías, deformaciones, asimetrías, envejecimiento y patologías que puedan lesionar o alterar la anatomía vaginal y/o vulvar», explican.

El objetivo era mejorar la funcionalidad de la vulva mejorar la funcionalidad de la vulva y de la vagina en determinadas circunstancias, mejorando el bienestar de las mujeres y conseguir unas relaciones sexuales más satisfactorias.

Desde 2018, cuando incorporaron el láser CO2 han realizado más de 300 tratamientos por atrofia vulvo-vaginal. «En estos casos prima el bienestar físico de las mujeres y la mejora de las relaciones sexuales», comentan las doctoras. 

Ahora observan un giro. «La demanda de las intervenciones de cirugía íntima nunca había sido muy significativa en comparación con otras intervenciones como la liposucción, el aumento del volumen mamario u otras. «Pero desde hace unos cinco años observamos un creciente interés en este tema por parte de las mujeres. Está claro que está en auge», aclaran las ginecólogas leonesas.

Un boom que relacionan con el desafío al paso del tiempo de una sociedad marcada por el «culto al cuerpo, que busca la perfección, también en la zona genital», El nuevo concepto de belleza integral no se queda en arreglos de nariz, aplicación de botox en las partes visibles o trasplante de pelo en el caso de los hombres y llega a las zonas más íntimas.

«Posiblemente el fácil acceso a imágenes en internet de genitales externos de la mujer, lleve a algunas mujeres a buscar un ‘modelo’ de los mismos diferente», señalan.

La moda de la depilación integral, que deja al descubierto toda la anatomía, lleva a que algunas mujeres quieran modificar lo que no les parece estético. Pero más allá de las modas, las doctoras Alija y García Ferreiro ven detrás del auge de la cirugía íntima «una mayor conciencia de las mujeres por su salud genital debido a la mayor información y a que se empiezan a romper tabúes.

Las mujeres ahora saben que no tienen por qué padecer determinados problemas, cuando  hay opciones seguras, rápidas y eficaces  para acabar con ellos».

De estos tratamientos estéticos, el más demandado es la labioplastia o reducción de labios  menores. «Lo realizamos desde hace unos diez años años, primero con técnicas de cirugía plástica convencional y desde 2018 con láser, pero la demanda se ha disparado en los últimos cuatro años», explican. 

Además, en los últimos cinco años han observado un aumento de la demanda de himenoplastias por cuestiones culturales y religiosas, sobre todo de mujeres musulmanas y gitanas que quieren llegar ‘vírgenes’ al matrimonio.. «El resultado es muy satisfactorio», comentan.

«Con el paso de los años, la zona íntima de la mujer pierde firmeza, tonicidad y belleza a causa de los partos, la menopausia o simplemente por factores congénitos o genéticos», añaden. Algunas de las consecuencias del envejecimiento son el aumento anormal de los labios, la atrofia, la flacidez, pequeños desgarros, irritaciones crónicas e incluso dolor vulvar, que pueden crear incomodidad a la mujer y que la vagina se vea «poco atractiva». 

Autoestima y sexualidad

«Muchas mujeres afirman padecer estos síntomas y confirman sentirse inseguras y con baja autoestima sobre todo cuando mantienen relaciones sexuales, practican determinados deportes o cuando se ponen ropa ajustada como trajes de baño, pantalones vaqueros, etc», apuntan.

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Marisa Alija, Carmen García Ferreiro y la supervisora en el quirófano de la Clínica San Francisco. FERNANDO OTERO

La atrofia vulvo-vaginal, denominada actualmente síndrome genito-urinario de la mujer menopaúsica afecta al 45% de las mujeres que ha acabado su etapa fértil, según la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (Sego). Muchas sufren en silencio esta disfunción ocasionada por el descenso de los estrógeneos que causa el adelgazamiento de las paredes vaginales y atrofia de la mucosa por falta de lubricación interna y externa.

«Esta circunstancia, junto con la falta de elasticidad y la poca resistencia del tejido a los traumas, dificulta las relaciones de pareja en mujeres a partir de 48-50 años,  que son demasiado jóvenes para renunciar a la vida sexual», explica la doctora Marisa Alija. 

La mujer que sufre atrofia vulvo-vaginal frecuentemente se enfrenta a relaciones sexuales dolorosas debido también a una laxitud muscular en los genitales externos durante la fase de excitación, lo que  disminuye la sensibilidad propia y de la pareja. «Las relaciones dolorosas, el riesgo de vulvo-vaginitis atrófica y de incontinencia urinaria, así como la atrofia del clítoris y de los labios mayores y menores constituyen otras realidades muy comunes», añade la doctora García Ferreiro.

Las expertas advierten de que no se trata de patologías temporales, que se pueden agravar con la edad y que no siempre responden ante los geles hidratantes, estrógenos externos y otros tratamientos. 

Tecnología láser

Las inyecciones de ácido hialurónico, radiofrecuencia y el láser CO2 se han convertido en los aliados para reparar la atrofia. Con este aparato «se pueden reparar de las estructuras vulvo-vaginales basándose siempre en la funcionalidad y con total seguridad», explican.

«El láser es un instrumento útil para mejorar no sólo la apariencia de los órganos genitales externos femeninos sino para reparar la incontinencia urinaria leve y moderada y la atrofia vaginal, entre otros», añade.

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Imágenes que ilustran el antes y el después de una labioplastia y el uso del láser para intervenir en la zona genital. HM SAN FRANCISCO

Una técnica de buenos resultados pero que requiere que sea aplicada por «médicos especializados, con una adecuada formación, con una correcta indicación médica y en base a los parámetros y protocolos ya establecidos por las diferentes sociedades científicas para cada paciente».

El perfil de las mujeres que demandan tratamientos con láser CO2 para atrofia vulvo vaginal van desde las que están en la etapa del climaterio a las que han tenido un cáncer hormonodependiente, como cáncer de mama y otros para los que hay pocas alternativas terapéuticas.

También se utiliza en casos de incontinencia urinaria leve o moderada. Este tratamiento, al igual que las intervenciones de incontinencia de orina como las perionoplastias tienen una dimensión de bienestar de la mujer y de mejora de las relaciones sexuales.

La reconstrucción genital postablación aún no se hace en León.
 

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