Homenaje a la sencillez y la genialidad
Las Cortes se rinden al escultor salmantino Venancio Blanco con la exposición «El espíritu de Castilla y León» . organizada dentro de los actos de conmemoración del 30º aniversario del Estatuto de autonomía.

La presidenta de las Cortes, María Josefa García Cirac, inaugura la exposición junto al propio escultor y su hijo.
El artista salmantino Venancio Blanco (Matilla de los Caños del Río, 1923) recibió el cariño y la admiración de las Cortes de Castilla y León en la inauguración de la exposición El espíritu de Castilla y León , una muestra con la cual el parlamento autonómico quiso homenajear al creador y reconocer su «sencillez y genialidad», en palabras de la presidenta de las Cortes, María Josefa García Cirac, y que podrá visitarse hasta el próximo 8 de agosto.
Numerosas esculturas, dibujos y fotografías de Venancio Blanco poblarán durante las próximas semanas el vestíbulo del parlamento, proponiendo al visitante «un recorrido espiritual por la Comunidad» y permitiéndole encontrarse «con el sentir, el vivir, el pensar, el gozar y, en definitiva, con el alma de Castilla y León y sus gentes a lo largo de toda su historia», en palabras de García Cirac.
La pieza clave de la muestra es El espíritu de Castilla , una obra monumental realizada en 2007 para las propias Cortes, de la cual se desvela parte del proceso creativo a través de bocetos en papel y cobre y fotografías del artista en su taller mientras trabajaba en el encargo.
Esta obra, para García Cirac, «recuerda los treinta años de convivencia presidida por el diálogo y el entendimiento, reflejado en un Estatuto fruto de ese espíritu que ahora conmemoramos».
Merecidísimos
El artista, en su intervención, destacó que «todos los halagos y aplausos que reciban los castellanos y los leoneses son merecidísimos», ya que «cada día se levantan con la alegría de las estrellas a cumplir con su obligación, y sólo descansan cuando se retira el sol». «El sol y la luz con que se ilumina la ilusión, la amistad y el trabajo, ése es el verdadero espíritu de Castilla y León, una luz que llega tímidamente y que ilumina la inocencia, la ilusión y el espíritu de sus gentes, un espíritu capaz de nublar al sol», exhortó.
La muestra reúne dibujos en carboncillo y tizas como dos retratos de sendas niñas realizados a finales de los años 40, uno protagonizado por su paisano Torrente Ballester en 1999 o el mucho más reciente Irene , de 2012, rostros que conviven con fotografías de los talleres que imparte el salmantino en toda España a través de la Fundación que lleva su nombre desde hace catorce años, con algunos de los premios (de la Crítica de Castilla y León o Trofeo Alfonso X el Sabio, entre otros) que ha creado, bustos como el de Isabel la Católica o con bocetos para otras esculturas como el monumento que le dedicaron en Alba de Tormes a Santa Teresa de Jesús.
La exposición se complemente con una publicación coordinada por el periodista de RNE Paco Alcántara, que ha logrado reunir cariñosos textos dedicados al salmantino por personalidades de diferentes terrenos como el pintor berciano José S.-Carralero, el escritor Gonzalo Santonja, el matador Santiago Martín Sánchez «El Viti», la directora del Museo de Valladolid Eloísa Wattenberg, el catedrático de Escultura Luis Jaime Martínez del Río, la coordinadora del Museo de la Evolución Humana de Burgos Aurora Martín Nájera, y la presidenta de la Fundación Segundo y Santiago Montes, María Calleja.
En su intervención, Alcántara se refirió a Venancio Blanco como «un maestro con mayúsculas, que domina su trabajo pero también sabe interpretar la vida», según explicó a la Agencia Ical.