Los nuevos procuradores
Las Cortes de Castilla y León se constituirán el próximo 16 de junio para elegir al nuevo presidente de la Junta, que necesitará 43 votos en primera votación, aunque en una segunda le valdría ya la mayoría simple.
El candidato del Partido Popular a la Presidencia de la Junta -no está claro áun si será Juan Vicente Herrera-, necesitará el apoyo de su grupo parlamentario y de otro procurador al menos para ser investido presidente de la Comunidad en una primera votación de las Cortes de Castilla y León, el próximo 16 de junio. No obstante, en una segunda vuelta, podría resultar elegido por mayoría simple, algo que facilitan los 42 parlamentarios del PP y una abstención en una cámara de 84 representantes autonómicos.
Las elecciones autonómicas del 24 de mayo han dibujado un nuevo escenario político en el Parlamento autonómico, donde el Partido Popular ha perdido la mayoría absoluta, tras ostentarla durante décadas. El PSOE no ha recuperado terreno, sino que tendrá 25 procuradores, mientras Podemos y Ciudadanos contarán con grupo parlamentario y diez y cinco escaños, respectivamente. La Unión del Pueblo Leonés (UPL) e Izquierda Unida-Equo formarán el grupo mixto con dos procuradores.
Según establece el Reglamento de las Cortes de Castilla y León, el presidente de la Mesa pedirá a las diferentes formaciones que propongan candidatos, y una vez escuchados, elegirá a uno, que se someterá a votación de la Cámara, donde tendrán representación seis partidos o coaliciones. Al ser el más votado, le correspondería al candidato o candidata del PP buscar el apoyo del parlamento para iniciar un nuevo mandato al frente de la Junta.
No obstante, los 42 procuradores del PP no le permitirían ser presidente en la primera vuelta, por lo que necesitaría obtener 43 apoyos. No obstante, en caso de empate, el reglamento establece que la Mesa de las Cortes, oída la Junta de Portavoces, fijará la segunda votación, en la que resultaría elegida el candidato que obtuviera el voto favorable de la mayoría simple de parlamentarios, para lo que necesitaría un apoyo o lograr la abstención de algún representante autonómico para que la suma del resto sea inferior a los ‘populares’, según informa Ical.
Si no se logra esa mayoría, algo difícil por los 42 parlamentarios del PP, se repetirían las votaciones hasta transcurrido el plazo de dos meses a partir de la primera votación de investidura, según las mismas fuentes.