VERLAS VENIR
Atascos y atisbos
A veces, el lento fluido de las comisiones no sólo demora el discurrir de los asuntos en que se entretiene, sino que también lastra y entrampa lo que ya iba a su aire. Lo perverso aparece cuando estos concejos de expertos dedican sus pesquisas a cuestiones varadas y apremiantes, porque hay escasas posibilidades de que arranquen y con su ayuda se pongan en marcha. Si no es, claro, para la comitiva de los funerales. Quienes seguimos la actualidad ya estamos adoctrinados en este callejeo. De ahí, el escepticismo que infunde el anuncio de reactivar la comisión minera que cumpla la encomienda mariana de Rajoy, después de años de maltrato y dejación. Lo primero que nos asalta, ante una propuesta tan extemporánea, es el ensalmo cervantino: A buenas horas, mangas verdes.
Porque de nada ha de valer este atropello para enmendar la asfixia protagonizada por el ministro Soria con la minería. En vez de pagar la deuda, reclamada incluso judicialmente, trata de distraer electoralmente con un pedido de proyectos adornados con varios cientos de millones. Eso sí, con la cautela de su previa aprobación europea, que es requisito imprescindible para hacer caja. Aunque Pilar del Olmo se ha tomado el desafío con empeño y atisbos de un cierto optimismo, lo cierto es que los demás consejeros de comunidades mineras que recibieron el mismo encargo en Madrid consideran que se trata de un enredo que no merece el más mínimo esfuerzo.
Otras demoras tienen que ver con la averiguación de historias ponzoñosas, como la aireada trama eólica, cuyo sustancioso pillaje trascendió de un informe de la Agencia Tributaria, que ahora Hacienda deniega a la comisión parlamentaria constituida en las Cortes de Castilla y León. Y eso, a pesar de la previsión legal que establece que las comisiones parlamentarias tienen derecho a conocer la información derivada de inspecciones. Así que supongo que no habrá habido una negativa, que sería ilegal, sino un ir dejando que pasen los días, hasta ver cómo se decantan las urnas la noche de Santo Domingo de Silos.
No son los únicos asuntos encallados en su tránsito por tribunales y comisiones. Aunque parecen los más sustanciosos, tampoco son los que más ruido hacen. Ahí les saca ventaja el castigo por dopaje a la que fuera calificada como «mejor atleta española de todos los tiempos». En la víspera de las listas, la justicia deportiva despojó a la senadora Marta Domínguez de los títulos conseguidos con trampa, mientras las autoridades palentinas y autonómicas siguen remisas a aplicar la misma limpieza en sus asuntos.
La tramposa contaba en su ciudad con un pabellón, una calle e incluso con una estatua. Durante la legislatura recién concluida, fue senadora del Partido Popular por Palencia, sin que haya quedado rastro de su trabajo en la cámara. No obstante, sólo se cayó de las listas para el 20 de diciembre en el último momento, porque Mariano Rajoy le había reservado un puesto de salida para el Congreso en Madrid, que anunció él mismo en un programa deportivo de radio. La oportuna sanción del Tribunal del Deporte libró a Rajoy de presentarse a pedir el voto con ese pastel. Tampoco hay atisbos de que el gobierno autonómico la haya desposeído o la vaya a privar del Premio Castilla y León del Deporte 2006, dotado con dieciocho mil euros de estímulo. Un galardón inmerecido, cuya permanencia en el elenco contamina a los demás deportistas distinguidos y constituye una afrenta para cuantos han recibido el premio despojado de dotación.