Diario de León
Publicado por
josé javier esparza
León

Creado:

Actualizado:

Hace ya unos cuantos años -más de los que la cortesía me permite concretar-, comiendo en un bonito restaurante de Úbeda con Ana Rosa Quintana y Rosa Villacastín, una de las dos damas me dijo: «No sabes lo que viene de fuera. Si te parece que ahora hay telebasura, espera unos meses y verás». Era verdad: lo que vino «de fuera» fue lo que desde entonces tenemos. ¿Le parece a usted excesivo? Pues espere unos meses y verá, porque lo que ahora nos viene de fuera es aún más fuerte que aquello.

Me ha contado mi amigo José Antonio Fúster que ha estado viendo episodios del reality norteamericano Cheaters, o sea, Infieles, donde todo consiste en que un/a ciudadano/a traicionado/a se dirige al programa para denunciar a su adúltero cónyuge, y el programa se encarga de mandar cámaras al lecho del amor infiel para pillar in fraganti y en riguroso directo a los denunciados. En uno de esos lances, por cierto, el presentador fue acuchillado por uno de los adúlteros capturados. Otro reality show del tipo Gran hermano y titulado Jersey Shore ha sido públicamente criticado por el gobernador de New Jersey a causa de la mala imagen que da de su estado, porque sus protagonistas no pueden ser más imbéciles.

Más madera: ahí está Super Sweet Sixteen, un reality protagonizado por adolescentes de dieciséis años. Es tan estúpido que un crítico de televisión lo ha calificado como «un arma de reclutamiento de Al Qaida», por la visión «decadente, codiciosa y estúpida» que ofrece de la sociedad occidental. Pero la palma, probablemente, se la lleva Toddlers and Tiaras, o sea, Pañales y tiaras. ¿ En qué consiste? En coger a unas niñas pequeñas de entre dos y seis años y convertirlas progresivamente en reinas de la belleza infantil. Horrible, ¿no?

Bueno, pues cuando llegue aquí será peor. Porque allá, en América, al fin y al cabo, estas cosas se emiten en cadenas de cable y en horarios especiales, mientras que aquí las veremos en horario protegido y en esas cadenas que usted está pensando. Abróchense los cinturones.

tracking