#Palabradeldía: el hilo de X que rescata palabras que solo entienden en León
El leonés revive en redes gracias al diccionario digital impulsado por la filóloga francesa Janick Le Men, que reúne más de 20.000 palabras olvidadas de la provincia

Una de las publicaciones del hilo #Palabradeldía rescata la expresión "palo de los pobres", símbolo vecinal de solidaridad tradicional en León.
No todas están en la RAE ni salen en el corrector del móvil. Pero se siguen diciendo o recordando en pueblos de León. Abregancias, facendera, andancio, fafota, abafado… son palabras que forman parte de un vocabulario local, intenso y a menudo desconocido, que ahora resurge en forma digital gracias al trabajo de una filóloga francesa y a una cuenta de X que las va rescatando una por una bajo el hashtag #Palabradeldía.
Desde hace un tiempo, la cuenta oficial de la Cátedra de Estudios Leoneses de la Universidad de León (@cele_unileon) comparte de manera periódica, aunque no diaria, términos que sólo se emplean en la provincia o sus comarcas limítrofes. No son palabras nuevas, sino parte del Léxico del leonés, un diccionario monumental que comenzó a gestarse en los años noventa y que ahora puede consultarse íntegramente online. El valor añadido de este hilo social es la posibilidad de descubrirlas con contexto, ejemplos y referencias locales, en un formato ágil que conecta con nuevas generaciones.
El legado digital del leonés y la labor de Janick Le Men
Pocas veces un diccionario levanta pasiones, pero este no es uno cualquiera. Su autora, la filóloga francesa Janick Le Men, dedicó más de veinte años a reunir más de 20.000 palabras y expresiones singulares del habla leonesa.
Lo que comenzó como una tesis doctoral se convirtió en seis tomos publicados entre 2002 y 2012 por el Centro de Estudios e Investigaciones San Isidoro, bajo la dirección de José Ramón Morala. El material estaba disperso en estudios comarcales, transcripciones orales y cuadernos de campo: Le Men lo ordenó, lo documentó y lo fijó.
«Ante la extraordinaria riqueza del léxico leonés tradicional, decidí, elaborar un diccionario que incluyera las voces incluidas en todos los estudios lexicográficos, publicados e inéditos, sobre la provincia. Mi propósito, al redactar este repertorio, está guiado por el simple y puro interés de la investigación científica», nos explicó en su día.
Ya en los primeros años del proyecto, Le Men subrayaba que su interés era filológico y documental, sin pretensiones de reivindicación cultural o política.
Cuando el proyecto concluyó en 2012, lo definieron como una obra sin parangón en ninguna otra región española, subrayando que recogía no solo palabras madre, sino miles de variantes y acepciones únicas, fruto de dos décadas de investigación constante.
Desde hace algunos años, esta obra se ha digitalizado y puede consultarse gratuitamente a través de la plataforma oficial lla.unileon.es, diseñada para buscar entradas por palabra, raíz o localización. Así, cualquier usuario puede descubrir qué significa acariñar, abechugarse o afogonarse, y desde qué pueblo se documentó su uso.
El resurgir del leonés: cursos, homenajes y educación
El impacto del diccionario digital va más allá de X. Este año, la Universidad de León ha lanzado cursos para enseñar leonés en colegios e institutos, a través de un programa formativo titulado "El leonés en el aula (II): propuestas y materiales para educación primaria y secundaria" que ofrece 20 horas lectivas y materiales descargables.
En 2006, «Léxico leonés», de Janick Le Men, fue libro de la semana en el Cervantes. En 2024, Villaquilambre le concedió águeda de honor. Además, en mayo de 2025, Janick Le Men fue reconocida como Personaje Leonés del Año por el IES Juan del Enzina.
Muchas de las voces recogidas hacen referencia a realidades ya desaparecidas, como los aperos agrícolas o rituales comunitarios: facendera, abregancias (que fue descrita por la propia Le Men como el punto de partida para definir el tono y estructura del diccionario), cachondearse (en su acepción berciana de "retozar los mozos"). La utilidad práctica ha cambiado, pero no su valor simbólico.
La escritora bretona no solo dejó un archivo lingüístico, también inspiró tributos literarios que la describían como una arqueóloga del alma rural leonesa y una estrella con causa.