El experimento de cuatro pueblos de León que une a niños y mayores: descubrir cómo se vivía antes de las pantallas
Han recuperado fotografías, historias y recuerdos de sus vecinos dentro del proyecto "Verano sin pantallas"

Los niños de Villanueva de las Manzanas, Villacelama, Palanquinos y Riego del Monte han escuchado los recuerdos de sus mayores para descubrir cómo era la vida décadas atrás
Hubo un tiempo en el que una tarde de verano en un pueblo podía empezar con una silla en la calle, continuar con un juego en la plaza y terminar escuchando una historia contada por alguien que llevaba toda la vida viviendo allí. Esa forma de relacionarse regresó el pasado verano a cuatro localidades de León con una particularidad: los niños se convirtieron en entrevistadores. Villanueva de las Manzanas, Villacelama, Palanquinos y Riego del Monte han participado en 'Verano sin pantallas', un proyecto desarrollado por Irene González Manceñido, estudiante del programa de Doctorado en Economía de la Universidad de León.
La propuesta nació alrededor de una idea sencilla: recuperar durante unas semanas formas de ocio basadas en la conversación, la creatividad y el encuentro entre generaciones. Las actividades terminaron convirtiéndose también en una herramienta para rescatar recuerdos locales, fotografías familiares y pequeñas historias capaces de explicar cómo han cambiado estos pueblos.
Los cuatro pueblos de León convierten a sus mayores en memoria viva
Los más pequeños de Villanueva de las Manzanas, Villacelama, Palanquinos y Riego del Monte asumieron durante el proyecto un papel parecido al de cronistas. Entrevistaron a personas mayores para conocer cómo transcurría la infancia, qué costumbres marcaban el día a día y cómo era la vida en estas localidades décadas atrás.
El intercambio convirtió recuerdos personales en una forma de transmitir memoria local. Los mayores aportaron experiencias y conocimientos acumulados durante años, mientras niños y jóvenes formularon preguntas y descubrieron historias ligadas a los lugares donde viven o pasan parte de sus vacaciones.
Ese encuentro constituye una de las claves del proyecto. "Verano sin pantallas" partió de la preocupación por el tiempo que distintas generaciones pasan delante de dispositivos electrónicos y por la reducción de determinados espacios de convivencia. La alternativa propuesta recuperó plazas, conversaciones, juegos y actividades compartidas.
Las fotografías antiguas de los cuatro pueblos de León vuelven a contar historias
Las entrevistas representan solo una parte del trabajo. Las fotografías antiguas cedidas por familias de la zona se transformaron también en una puerta hacia el pasado. Los participantes trabajaron sobre esas imágenes mediante intervenciones artísticas y recuperaron las historias vinculadas a las escenas y personas retratadas.
Una de las experiencias utilizó incluso el bordado sobre fotografías antiguas. La actividad despertó el interés de los participantes jóvenes, que realizaron preguntas y pidieron nuevas sesiones para poder acudir acompañados por amigos, según la información difundida sobre el proyecto.
Las imágenes adquieren así un significado distinto al de una fotografía guardada durante décadas en un cajón. Cada una permite hablar sobre las personas retratadas, los espacios que han cambiado, las costumbres que permanecen y aquellas formas de vida que pertenecen ya al recuerdo.
Todo ese material terminó reunido en 'Verano sin pantallas: pasado, presente y futuro', una exposición celebrada del 27 al 30 de agosto en las Escuelas de Villacelama. Fotografías antiguas cedidas por distintas familias compartieron espacio con dibujos, trabajos infantiles y aportaciones de los vecinos sobre aquello que consideran importante conservar en sus localidades.
La muestra añadió además una mirada hacia los próximos años. Los asistentes pudieron dejar sus propias propuestas sobre el futuro de los pueblos, convirtiendo el recorrido en un diálogo entre aquello que fueron, aquello que representan hoy y aquello que sus vecinos desean preservar.
El proyecto forma parte de RALBAR 2026, programa impulsado por la Universidad de León con el apoyo de la Fundación Banco Sabadell. En su sexta edición fueron seleccionados 13 proyectos y, desde su creación en 2021, el programa suma 74 iniciativas vinculadas a ámbitos como patrimonio, innovación social, sostenibilidad, educación y desarrollo territorial.
Los cuatro pueblos de León recuperan una forma diferente de pasar el verano
Villanueva de las Manzanas, Villacelama, Palanquinos y Riego del Monte han convertido así unas actividades estivales en una pequeña operación de memoria colectiva. Las historias de los mayores pasan a los niños a través de conversaciones, mientras las fotografías familiares recuperan nombres, lugares y momentos que ayudan a reconstruir el pasado de cada localidad.
El resultado de "Verano sin pantallas" deja una idea especialmente sencilla: para conocer cómo era un pueblo décadas atrás, una parte de su historia permanece todavía al alcance de una conversación. En estas cuatro localidades leonesas, los niños han empezado a hacer las preguntas y sus mayores han puesto los recuerdos.
Cultura
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Patricia de la Torre