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La realidad de un sueño
El artista andaluz Bartolomé Alvarado expone en la galería Sharon Art sus óleos y dos imágenes de Semana Santa en las que desarrolla su apego por los grandes imagineros andaluces

Imagen de Bartolomé Alvarado ante una de las obras expuestas
Hay personas que están especialmente dotadas para el arte, este es el caso de Bartolomé Alvarado, pintor, escultor e imaginero de singular maestría. Alvarado recibió en algún momento de su existencia ese soplo especial que las musas solamente brindan a unos pocos mortales. Naturalmente no basta con eso, además hay que trabajar duro para conseguir resultados importantes, y él lo hace. Regresa el artista a León como las golondrinas y como los sones trágicos de los clarines y tambores de la Semana Santa, su cita con los leoneses, a través de Sharon Art, se repite con puntualidad. Y aquí están de nuevo sus bodegones, pinturas tan reales que hacen dudar al espectador, cuyos ojos no están seguros de que la visión que tienen ante ellos sea real o inventada. Las uvas, los plátanos, los membrillos, los vasos y platos¿ y sobre todo los panes que pueblan los lienzos de Alvarado, llenan de promesas gastronómicas las paredes de la sala de exposiciones. Pero no contienen solamente un efecto real, que esto lo puede conseguir cualquier hábil artesano, además sus figuras están impregnadas de arte, de un contenido metafísico que trasciende y que deja como encantado al espectador que admira la obra. Alguien puede decir que estos óleos perteneces a otra época, que son obras que no se emparejan con el arte actual, pero es casi imposible brindar más arte en cada pincelada. ¿Qué no son de este tiempo? ¡Y que importa! Están plenos de belleza y esto es suficiente. Bartolomé Alvarado es de Úbeda, y desde allí ha traído un paso semana santero para la Cofradía de las mujeres leonesas, como él dice. Y este año en su exposición pueden verse también dos muestras de su buen hacer como imaginero. Son dos cabezas de desgarrado tono, una Dolorosa y un Cristo, en las que muestra bien a las claras su inspiración en el trasfondo de los imagineros barrocos andaluces. Dos obras que transmiten con su enorme fuerza toda la tragedia de la Pasión que recordamos en la Semana Santa. La exposición de Alvarado en Sharon Art tiene muchas lecturas, todas buenas, y todas encaminan al espectador a congraciarse con los artistas de verdad, con esos que han sido tocados por el vara mágica de un hada milagrosa que ha convertido sus manos en seres milagrosos creadores de vida. "Su pintura es la suavidad de un sueño", ha dicho el poeta Ramón Molina, y tiene toda la razón. Horario y lugar: de martes a domingo de 18.30 a 21.30 horas. La galería se encuentra en la calle Cervantes, 10.