Julio Suárez: «Esto es una especie de -Master & Commander- cazurro»
Los cines Cinebox acogieron la «première» de «Tritones. Más allá de ningún sitio», con la presencia de una tropa marinera que también arribará a Valladolid y Madrid

Al estreno asistieron varios de los actores que formaban parte de la marinería
Hasta diez veces tuvo que sumergirse el actor Magín Mayo en las frías aguas del Cantábrico -ataviado con el uniforme de capitán del Tritón II - mientras el director, Julio Suárez, mareado por el oleaje que sacudía la frágil barquichuela, seguía sin dar por buena la toma y a la vez se afanaba por no acabar vomitando.
En otra ocasión, cuando estaba atracado en el puerto de Lastres el «submarino» que emplearon para rodar la película -un artefacto hueco con apariencia exterior de sumergible y unos cuantos bidones debajo para asegurar su flotación-, un paisano se acercó y les preguntó por «cómo eran los camarotes». «Pues un poco húmedos», respondió uno de los actores.
Las anécdotas del rodaje se cuentan por decenas. Y ayer, durante la multitudinaria presentación en los cines Cinebox de Tritones. Más allá de ningún sitio , volvieron a relatarse una y otra vez. Aquel genial cortometraje de 1991 -Suárez lo llama «el preámbulo» de esta película- ha crecido, se ha desarrollado y se ha convertido en un filme con todas las de la ley, que conserva aquel humor a lo Monty Python que hizo célebre al cortometraje y los principales actores -Juan Carlos Pajares, Magín Mayo-, pero que incorpora caras tan conocidas como Ramón Langa, o Ernesto Sevilla y Julián López, de Muchachada Nui ; o Borja Pérez, de Qué vida más triste , así como una sorprendente banda sonora, una más que correcta fotografía y unos efectos 3D que son todo un lujo. Y todo para una película «de provincias» y por tanto hecha con un enorme esfuerzo personal -no cuantificable en cifras- y que también podrá verse, en principio, en cines del resto de la autonomía, de Cáceres y de Madrid.
El argumento. «Basada en una historia irreal», como aseguran desde la productora, Tritones narra las aventuras de un grupo de marinos que, tras unos años de deserción y sin ánimo de regresar, son reincorporados a filas en la nueva Consejería de Marina de Castilla y León. «El consejero (Ramón Langa), un político visionario, ve en ellos a la tripulación ideal para ejecutar la misión que lleva meses preparando y que devolverá el prestigio naval a la comunidad». «El submarino de bolsillo tipo Tritón -prosiguen-, dotado con las últimas tecnologías en armas de destrucción + IVA, se hace a los ríos y tras salir por el Esla y el Duero al Atlántico, inicia la misión: rememorar el histórico viaje de Cristóbal Colón en que descubrió Las Américas. Pero lo que parece ser una simple misión diplomática se convierte en un conflicto bélico con riesgo de amenaza nuclear».
Ayer, Suárez (para quien el filme es «una especie de Master & Commander cazurro») recordaba el «excelente papel secundario» desempeñado por el también leonés Fernando Urdiales, director de Teatro Corsario, que encarna al «inquisidor de la Junta» que la nave lleva a bordo.
La película cuenta con el patrocinio de la Junta de Castilla y León, Radio Televisión Castilla y León, Caja España, Agelco, el Ayuntamiento de León y el Instituto Leonés de Cultura.