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Érika va a por todas
La nadadora cepedana debuta mañana en los 800 metros en los que defiende la plata conquistada hace dos años

La cepedana Érika Villaécija debuta mañana en las semifinales de 800 metros.
Tres opciones de podio y dos de ellas bastante fiables. Ese es el argumento que guiará la presencia de Érika Villaécija en el Campeonato de Europa en el que la nadadora de raíces leonesas defiende sendas preseas de plata logradas hace dos años en Eindhoven en los 800 y los 1.500 metros libres.
En esta ocasión el escenario será la localidad húngara de Budapest en la que la cepedana buscará no sólo ampliar su ya dilatado palmarés de éxitos, sino también demostrar que a sus 26 años recién cumplidos (el pasado mes de junio) es uno de los grandes referentes internacionales en las pruebas de fondo. Incluso hace unas semanas Érika hacía sus pinitos en las pruebas de aguas abiertas con un brillante octavo puesto en la Copa del Mundo. Pero ahora, en un escenario en el que la leonesa se desenvuelve a las mil maravillas, el reto será al menos repetir los dos podios de Holanda aunque la empresa no va a resultar nada fácil dado el potencial de las tres pruebas en las que compite Érika que para sí quisieran cualquier Mundial o Juegos Olímpicos.
En cuanto a su presencia en la pileta, será mañana miércoles cuando la nadadora cepedana afronte su primera prueba de fuego. Será en la disciplina preferida para ella, los 800 metros, y en las semifinales a partir de las 10.52 horas. Villaécija acude con una mejor marca personal de 8:32.82, suficiente para no tener problemas a la hora de acceder a la final a la que también debe pasar la gran favorita, la danesa Lotte Friss y la española Eider Santamaría. Ya el jueves, la prueba definitiva para repartir las medallas. Sin apenas tiempo para el descanso llegarán los 1.500 metros en los que Érika, como sucede en los 800, defiende la plata de hace dos años. Llegar a la final no será a priori obstáculo en una serie en la que, a partir de las 10.59 horas del viernes, tendrá que verse las caras con la italiana Giorgia Consiglio y la francesa Aurelie Muller. Las dos presentan mejor marca que la leonesa aunque en carrera todo es diferente y por experiencia y estado de forma Villaécija parte con las mismas opciones. El sábado, salvo sorpresas, la final en la que al menos seis nadadoras deben repartirse las tres preseas en juego y ahí Érika tiene muchas opciones de llevarse el gato al agua. Y para cerrar la presencia de la cepedana en el Europeo de Budapest, los 400 metros del domingo.
En esta distancia las opciones son menores de cara a colgarse una presea aunque no imposibles. A pesar de que esta no es la prueba predilecta de Villaécija en 2008 ya demostró que puede adaptarse perfectamente a ella logrando entrar en la final y quedándose por muy poco a las puertas del podio (fue quinta). En su serie, prevista para la jornada matinal (por la tarde será la finalísima), Érika tendrá como principales escollos a la francesa Camille Muffat, la danesa Lotte Friss, la húngara Anges Mutina y la rumana Camelia Potec.
Pasar a la final y ahí intentarlo todo será su reto para despedir un Europeo que debe refrendar la condición de primera espada internacional de Villaécija, desde hace ya unos cuantos años asentada en la élite mundial.