ciclismo. La Vuelta de los tapados
La Vuelta busca líder
Los Schleck, Nibali y Menchov parten como favoritos de la ronda ciclista española que comienza mañana en Sevilla
Mañana comienza una de esas carreras que se convierten, antes de su inicio, en un libro en blanco que no se sabe muy bien cómo se va a llenar, ni tampoco si las líneas que se van a escribir en sus páginas van a tener una cierta lógica.
La Vuelta a España que ya ha comenzado a tomar cuerpo en Sevilla y que se pondrá en marcha el sábado se convierte en el mayor cruce de intereses que ha habido esta temporada en el ciclismo mundial.
De entrada le faltan algunos nombres importantes, lo que convierte a un buen número de ciclistas, tapados por las figuras, en aspirantes potenciales al triunfo final.
Se abre un mundo nuevo para la gran mayoría de los participantes, lo que debe de repercutir en el desarrollo de la prueba.
Podemos hablar de un enfrentamiento larvado entre veteranos y jóvenes, entre ciclistas españoles y extranjeros, en un mes muy complicado para los corredores a nivel de preparación. S i hubiese que dar un único favorito, el nombre a elegir sería el de Denis Menchov. Ganador de dos Vueltas a España, de un Giro, tercero en el último Tour, el corredor ruso es quien mejor conoce los resortes de una prueba de tres semanas, la forma de correr, la espera de los momentos decisivos.
Lo que no sabemos es como se encuentra a nivel físico, ni tampoco a nivel mental para hacer frente a veintiún días de carrera después de cumplir su objetivo de la temporada en el Tour. Es un veterano, lo mismo que Carlos Sastre, que también conoce lo que es imponerse en una grande, el Tour de 2008.
Los demás nombres, los demás aspirantes al podio, al maillot rojo final son sólo eso, aspirantes. Hablamos de dos veteranos que llegan con el Tour y el Giro encima, lo que juega en su contra. En el caso de Carlos Sastre va a correr las tres grandes. Enfrente de ellos los nombres que se repiten para poder vencer son los de Frank Schleck, otro treintañero, y de Vincenzo Nibali, 25 años. El caso de Andy Schleck resulta especial. Su misión durante la carrera será ayudar a su hermano, buscar con él la victoria final o, como mal menor, un puesto en el podio, salvo que las cosas se le pongan muy a su favor o le dejen vivo cuando lleguen los momentos decisivos de las carreras y se vea en condiciones de hacer frente al triunfo final.
Andy Schleck ha sido segundo en el Giro y en el Tour. Tiene tiempo por delante para poder ganar el Tour, pero el tiempo resulta caprichoso y nunca se sabe lo que nos puede deparar. Si la Vuelta a España se le pone de cara puede encontrarse la primera grande en su palmarés.
Una Vuelta a España que se presenta con tanta igualdad puede terminar por decidirse con los pequeños detalles y esos resultan incontrolables.