fútbol. copa del rey
Goleada con Mourinho en la grada (5-1)
El Real Madrid acaba con la maldición de la Copa, demuestra que quiere ganarla y se clasifica para los octavos de final tras golear al Murcia

El francés Benzemá celebra con sus compañeros su gol.
El Real Madrid avanzó a octavos de final de la Copa del Rey, imponiendo su superioridad ante el combativo Real Murcia de Segunda B (5-1), con siete españoles en el equipo titular de José Mourinho, que fue expulsado por primera vez desde su llegada a España por sus quejas al arbitraje de Paradas Romero. Entregó la responsabilidad Mourinho a sus jugadores españoles, para que demostrasen que este año la Copa del Rey sí importa al Real Madrid, y no le fallaron.
Aunque el equipo pierde su identidad sin Xabi Alonso y rebaja su pegada sin Cristiano Ronaldo -a los que recurrió Mourinho en la segunda parte-, el once que alineó sirvió para derrotar a un Murcia, que se marcha de la competición dejando buena imagen y se centra en su objetivo de regresar a la división de Plata. Pidió Mourinho un ambiente más cálido al Bernabéu. Su tirón de orejas no tuvo efecto y el público solo se encendió cuando su entrenador fue expulsado. Hasta ese momento, se levantó de su asiento para aplaudir con fervor el golazo de Esteban Granero, un derechazo a la escuadra a los tres minutos de juego, y antes de la polémica comenzaba a haber murmullo ante los fallos en el pase de Diarra.
Acostumbrados a la exquisitez de Xabi Alonso, el paso a Diarra es duro para el espectador. Granero puso la calidad en la construcción. Benzema la perseverancia para construir jugadas, Pedro León el coraje y Sergio Canales la impotencia. No encontró su sitio en un examen que sentía importante y fue sustituido en el descanso. El Murcia se defendió con criterio en La Nueva Condomina pero nada más empezar la cita del Bernabéu veía cambiado el guión. Iker Casillas fue un espectador más en la competición que tiene más ganas de conquistar. El rival no le exigió pero estuvo bien colocado y apretó. Provocó dos amarillas en los primeros quince minutos, Granero y Canales, que también mostraron que 17 años sin Copa son muchos para un club como el Real Madrid.
Cuando el ambiente comenzaba a ser gélido en el Bernabéu, varias faltas en contra del Real Madrid encendieron a los jugadores y a Mourinho. Discutió primero con el cuarto árbitro y tras ver una amarilla Diarra, fue expulsado. En el arrebato el conjunto madridista dejó todo visto para la sentencia. Higuaín falló la primera que tuvo solo, al chutar arriba perdiendo el equilibrio. Y se encontró con el regalo arbitral al borde del descanso. Su remate al saque de esquina entró mansamente en la portería del Murcia.
Pese a la ventaja en el marcador Mourinho demostró que no le había gustado la primera parte. Recurrió a sus dos buques insignia, Xabi Alonso y Cristiano, y el Real Madrid pasó a atropellar a su rival. Se instaló en su terreno y generó un fútbol ofensivo sin intermitencias.