Las lágrimas de calzado
La tensión puede con el portero de la Cultural
Diego Calzado se fue del campo de La Balastera de Palencia en un baño de lágrimas. El cancerbero culturalista, después de desarrollar un gran partido y ver tan cerca un punto en el casillero de su equipo, no pudo soportar la tensión y rompió a llorar nada más que el árbitro señaló el final del partido. Esaú, por su parte, fue el único que agradeció la presencia de la afición leonesa en las gradas. Esaú se refirió a los seis meses que el club debe a la plantilla, entre lágrimas.