balonmano. cuartos de final de la copa ehf
En busca de un milagro
El Reale Ademar parte hacia Alemania con el reto de remontar ante el Lemgo los cuatro goles en contra del partido de ida y seguir vivo en Europa en la Copa EHF

Los jugadores leoneses a su llegada ayer al aeropuerto de Bilbao rumbo a Alemania.
En busca del milagro. No es una frase hecha. Responde a una realidad objetiva. El Reale Ademar partió ayer rumbo a Alemania donde mañana domingo se jugará ante el Lemgo seguir en la Copa EHF o quedar apeado de la segunda competición europea. La empresa es muy complicada. Mucho. De las que pueden llevar perfectamente el manido titular de «Misión imposible». O casi. A ese importante matiz, al casi imposible se agarra una plantilla leonesa que debe remontar la renta adversa de cuatro tantas cosechada en el encuentro de ida del pasado sábado en el Palacio de Deportes cuando los de Jordi Ribera cayeron por un inesperado 27-31 que dejó fría a la afición leonesa.
La expedición ademarista partió ayer hacia Alemania vía Bilbao. Del equipo se queda en León por decisión técnica el extremo Ricardo Costa y entra en su lugar otro extremo, el navarro Javier Ortigosa.
A nadie se le escapa en el plantel ademarista que el reto es de altura pero el técnico Jordi Ribera destacó ayer que el equipo no viaja a Alemania a cubrir el expediente. Quedan sesenta minutos por delante y el Lemgo se encontrará a un Reale Ademar con los brazos caídos.
«Por supuesto que vamos a por el partido», dice un Ribera contundente en este sentido. «El equipo ha demostrado en Cuenca que quiere ganar y seguir adelante en la competición europea. En Liga ante el Cuenca, se pasó página del partido del sábado con el Lemgo y en Cuenca fue acabarlo y todo el mundo empezó a habla de ir a ganar en Alemania. La gente sabe que es nuestra última oportunidad en la competición europea y quieren ir a por todas».
Pero tampoco se le oculta que la remontada se antoja muy complicada. «Cuando empiezas un partido con una diferencia de cuatro está claro que no voa ser nada fácil pero quedan por delante sesenta minutos de juego y todo puede pasar», sentenció.
Al margen de la ambición con la que va el grupo a Alemania Ribera también puso el énfasis en que el guión que se vio el pasado sábado sobre el Palacio de Deportes de León no se repetirá mañana domingo en el feudo germano. «No todo nos puede salir mal y a ellos todo bien. Lo que está claro es que a ellos en el partido de ida les salió todo y a nosotros nada. Entonces lo primero es que allí hay que salir con una mentalidad ganadora para darle la vuelta a ese marcador adverso», sentenció.
Y a su juicio el elemento del juego que determinará las posibilidades de su equipo de seguir vivo o no en la competición europea es la defensa. Si muestra la homogeneidad de que ha hecho gala en los últimos partidos de liga, aumentando incluso su d ureza varios grados para adecuarse a lo que es norma en Europa, habrá partido con seguridad. De lo contrario la balanza se inclinará claramente del lado alemán.
«En el partido de ida tuvimos nuestra oportunidad pero entre nuestros errores y la actuación de los árbitros en los minutos finales no pudimos llevarnos el partido», señaló Ribera para recordar que en ese partido a falta de diez minutos para el final el Reale Ademar había dado la vuelta al marcador y ganaba de uno. Ribera también apuntó que en defensa han trabajado algunas variantes para complicar los sistemas ofensivos de los alemanes.