De las pistas a los despachos

Con apenas 29 años decía adiós al baloncesto de alta competición. Aún tenía cuerda para rato pero Lasa, un jugador cerebral dentro y fuera de las pistas, ya tenía decidido su nuevo camino. Si su pasión deportiva era el baloncesto fuera de este la abogacía se convirtió en un reto. Nada más retirarse se dedicó en cuerpo y alma a acabar los estudios de Derecho y a completarlos con dos masters. Acto y seguido los «cazatalentos» de una de las más prestigiosas firmas de abogados, Cuatrecasas, se fijaron en él. Y así desde mediados del dos mil. Además, como no podía ser de otra manera, Lasa no olvida el que durante casi 15 años fue su hábitat, el baloncesto. Dentro del departamento «Grupo del Deporte» intenta aplicar toda la sabiduría adquirida en las canchas y en las aulas. Su experiencia vital y el conocimiento de varias culturas debido a sus anteriores destinos como baloncestista han sido fundamentales. En su día con José Lasa ganó el baloncesto y ahora lo hace la abogacía.