FÚTBOL. PRIMERA DIVISIÓN
El Madrid agrava el maleficio (4-1)
Los blancos vuelven a imponerse en un derbi al Atlético, que fue superior hasta la expulsión de Courtois. Los colchoneros terminaron con nueve.

Cristiano Ronaldo, al fondo, celebra junto a Marcelo y Pepe su gol ante el Atlético.
El Real Madrid alargó a trece su racha de victorias a costa de su vecino, el Atlético de Madrid, víctima de la expulsión prematura de su portero belga Thibaut Courtois cuando llevaba a favor el resultado, y que extendió el maleficio rojiblanco en el estadio Santiago Bernabéu, donde sigue sin ganar (4-1).
La roja al meta belga a los veinte minutos dejó en el aire el posible devenir del encuentro si hubiera habido igualdad numérica. Porque hasta ese momento el Atlético mantuvo el tipo con firmeza. El partido acabó en goleada. Pero no de la forma que muchos habían previsto o por lo que databan los antecedentes.
El Real Madrid salió ansioso por prolongar la excelencia goleadora. El conjunto de Gregorio Manzano encontró una predisposición adecuada para esperar a su adversario. Cerrado y ordenado, taponó bien la salida del balón de su rival. No tuvo alternativas a la vigilancia a Xabi Alonso a la que le sometieron el brasileño Diego Ribas y Gabi.
El cuadro rojiblanco, con José Antonio Reyes en el banquillo por quinto partido seguido, salió airoso de los balones largos que empleó como respuesta el Real Madrid. El uruguayo Álvaro Godín y Domínguez se mostraron firmes, con el brasileño Assunçao por delante, opción de Manzano en lugar de Mario Suárez.
El bombazo llegó pasado el cuarto de hora. En una pared entre el brasileño Diego y Adrián, que finalizó la acción a la perfección en la primera jugada de peligro del encuentro. El Atleti volvía a adelantarse en el Bernabeu después de unos minutos en los que fue mejor.
El Madrid no encontró soluciones para deshacerse de la maraña táctica rojiblanca. Pero la primera ocasión que tuvo, más allá del minuto 20, resultó determinante. Cristiano Ronaldo puso a Karim Benzema, el elegido en ataque en lugar de Gonzalo Higuaín, de cara ante Courtois. El belga pecó de ingenuo. Sacó la mano para salvar el mano a mano y el francés se desplomó en el área. Penalti y expulsión.
La acción tuvo una consecuencia colateral para el equipo de Gregorio Manzano, que quitó del campo al brasileño Diego para poder dar entrada a al meta suplente, Sergio Asenjo, que se encontró bajo palos para afrontar su primer partido oficial desde que se lesionó, hace casi un año. Ronaldo marcó y el partido cambió desde ese momento. El enfrentamiento se agitó. Xabi Alonso entró en escena. Encontró sobre todo a Marcelo, el más activo. El zurdo fue la cara opuesta de la excesiva aceleración de Di María. El viento cambió para el Madrid tras el descanso. Robó el balón en el centro del campo y Ronaldo superó a Godín. Dio un centro al azar, que recogió Di María, por el otro costado, para batir a Asenjo.
El dominio, no obstante, no generó ocasiones de gol. Una situación cómoda para el equipo de José Mourinho, apenas amenazado por Adrián en el ataque adversario. Esporádicamente.
Gonzalo Higuaín entró por Di María y firmó el tercero tras rentabilizar una indecisión entre Godín y el meta Asenjo. Manzano no tiró de Reyes hasta el tramo final. La principal solución ofensiva del equipo rojiblanco no pisó el césped más que para jugar los últimos trece minutos. Para entonces el choque estaba cuesta arriba y atascado para el equipo de Manzano, que se quedó con un futbolista menos para encajar el cuarto gol.