El oro es para Dinamarca (19-21)
Un Hansen soberbio con nueve tantos acaba con el sueño de los serbios y les obliga a contentarse con la medalla de plata.

Los daneses celebran en el podio su triunfo ante Serbia en la final del Europeo.
Una soberbia actuación del lateral danés Mikkel Hansen permitió a Dinamarca ceñirse su segunda corona continental, tras imponerse por 19-21 a una selección serbia, que sufrió el apagón de sus estrellas. El imponente Beogradska Arena volvió a reventar con la presencia de 20.000 enfervorizados aficionados serbios,que no pudieron más que rendirse a un Mikkel Hansen, que reclamó en Belgrado la corona de mejor jugador del Mundo que hasta ahora pertenecía al francés Karabatic.
Hansen destrozó a Serbia con sus nueve tantos, cinco más de los que sumaron las dos estrellas locales, los cañoneros Vujin y Momir Ilic. Un lastre al que Serbia sólo fue capaz de sobrevivir gracias a la excelente actuación del portero Darko Stanic, designado mejor guardameta del campeonato.