londres 2012 | BALONMANO
España se complica la vida (25-30)
El buen rendimiento en la primera parte ante Croacia lo emborrona tras el descanso.

Maqueda intenta el pase a un compañero ante la defensa del jugador croata Vori.
España se condenó a un durísimo enfrentamiento de cuartos de final tras caer por 25-30 ante Croacia, en un encuentro en el que los españoles no supieron aprovechar la gris versión que ofreció durante la primera parte el conjunto balcánico.
Consciente de las dificultades que entrañaba vencer por los siete goles que necesitaba para arrebatar a los balcánicos la primera plaza del grupo, el conjunto español peleó por un objetivo más modesto, aunque no por ello menos difícil: ganar para asegurar la segunda posición. Una mentalidad ganadora que no pareció tan clara en el equipo croata, que dio la sensación de especular durante muchos minutos con el resultado, pensando no ya en los cuartos, donde se medirá con seguridad con Túnez, sino en el posible rival en una hipotética semifinal. Esa falta de concentración no la desaprovechó el conjunto español para adquirir una sustancial renta de tres goles (6-3) de la mano de Raúl Entrerríos y, sobre todo, de un espectacular Arpad Sterbik, que hoy demostró por qué está considerado como uno de los mejores porteros del mundo. La renta no creció más por la mala suerte del conjunto español que vio cómo los lanzamientos de Aguirrezabalaga, en dos ocasiones, Raúl Entrerríos y Albert Rocas, desde los siete metros, se estrellaban en la madera. Esta circunstancia pareció hacer reaccionar al equipo croata, que en su eterna duda sobre la conveniencia de ganar o no pareció apostar en los minutos finales del primer tiempo por el triunfo.
Los errores de lanzamiento propiciaron que Croacia, cada vez más seria en defensa, adquiera una renta de tres tantos (13-16) que los balcánicos, unos auténticos especialistas en manejar este tipo de situaciones, supieron administrar hasta el final.
Y eso que España llegó a igualar hasta en dos ocasiones un marcador, que por momentos pareció poder decantarse del lado español, con la irrupción de Julen Aginagalde, hasta entonces desasistido, que con dos magnificas acciones desde el pivote propició un esperanzador 22-22. Pero bastó de nuevo el más mínimo error para que Croacia, colgada del brazo de Lackovic, volviera a recuperar los tres goles de diferencia (22-25), que se dispararon en los últimos segundos.