BALONMANO. COPA ASOBAL
Adiós al sueño (34-25)
El Reale Ademar cae con dignidad ante un Barça que pasó el rodillo en la segunda mitad tras un primer acto muy disputado. Sterbik y los contragolpes arruinaron la esperanza de otra final marista.

El lateral asturiano Carlos Ruesga, máximo goleador del partido, intenta una penetración a portería ante la oposición de Ángel Montoro y Albert Rocas.
Cedió Reale Ademar con claridad (34-25) tras un segundo periodo donde la defensa barcelonista fue una muralla inabarcable para una escuadra leonesa cada vez más agotada. Sólo entonces se escaparon en el marcador los culés, ya que hasta el minuto 35 el bloque marista aguantó con enorme dignidad, vaciándose en el esfuerzo, sujetando el marcador con ataques largos y plantando cara.
Pero una serie de exclusiones que enloquecieron el encuentro entre los minutos cinco y diez de la reanudación allanaron el camino a los de Pascual, que se fueron con comodidad apoyados en Sterbik, la defensa y el contragolpe. Derrota, sí, era lo más previsible, pero dejando bien alto el pabellón leonés ante el que es, posiblemente, el mejor equipo del mundo. El Barça jugará hoy por el título ante el Atlético de Madrid (18.30 horas).
Muy digno el esfuerzo ademarista en el primer periodo. El 6-0 culé en defensa le dio la primera ventaja en el brazo de Rutenka, pero Cabanas pasó a vigilarle más de cerca y Malumbres empezaba a destaparse con dos paradones a Montoro y Sorhaindo. Gonzalo Carou en seis metros era la solución leonesa, pero cuando el Barcelona pudo encontrar la velocidad y los robos, Víctor Tomás daba con dos goles seguidos una renta de dos, 5-3, con tiempo muerto de Manolo Cadenas.
Comenzaba a reaccionar Ademar de la mano de su cancerbero, un Malumbres de menos a más en este primer acto, con paradones —amargó a Rocas y Juanín— y lanzando perfectas contras como el 6-5 de Borges. Pero cuando el Barça robaba salía en velocidad hasta recuperar ventajas (8-5). Dos minutos para Vrazalic dieron la máxima de cuatro a los azulgranas.
Los porteros seguían brillando y un golazo de Ruesga reducía al mínimo, 11-10, pero Noddesbo se destapó con dos goles que cortaron la reacción leonesa, con otra exclusión para Vranjes allanando el camino catalán. Malumbres les sacaba tres balones seguidos a los extremos del Barcelona en esa inferioridad, empujando a su equipo con dos dianas consecutivas para Tatarintsev y Vrazalic tras un robo de puro coraje. La mejor noticia del final fue dos minutos para la ´roca´ Sorhaindo.
Anotó Ruesga desde los siete metros en el arranque dando esperanzas, pero ahí respondió la maquinaria barcelonista con un parcial de 8-2 que anuló las opciones leonesas. Primero desde la primera línea, donde Ángel Montoro y Siarhei Rutenka enlazaron varios lanzamientos letales. Después, desde el stajanovista trabajo defensivo, al que ayudan las rotaciones y un Sterbik colosal bajo los palos. Y también con unos minutos de locura arbitral repartiendo dos minutos a diestro y siniestro, Manolo Cadenas incluido. En esa tesitura, la ventaja de los azulgranas ante un Ademar cada vez más cansado fue creciendo.
Ni siquiera un tiempo muerto del técnico leonés cuando Tomás puso una primera ventaja catalana de cinco (19-14) sirvió para enderezar el rumbo. En una inferioridad barcelonista, dos minutos a Noddesbo, el parcial fue de 0-2 para los de Pascual, algo sintomático. Sólo Carlos Ruesga, con algunos goles de bellísima factura, mantenía a los leoneses mínimamente en el encuentro, pero el Barcelona no tardó en alcanzar los diez goles de ventaja.
Pero en los minutos finales, con todo ya decidido, también valores como Piñeiro se destaparon dejando al final el marcador en 34-25 para los barcelonistas. Veinte goles recibidos en el segundo periodo, un dato a tener en cuenta si bien fue ante el Barça.