Giri gana la primera batalla
El joven prodigio holandés sale airoso frente a Ivanchuk en la jornada inicial del Magistral. Anish aprovecha la precipitación de su rival para situarse 1,5-0,5 tras hacer tablas en la primera partida e imponerse en la segunda.
Los genios también cometen graves errores. Da igual que te apellides Ivanchuk y contabilices partidas geniales, éxitos rotundos y elogios por un juego tan impredecible como eficaz.
Ayer a Vassily, en un terreno propicio para su juego, el de las partidas lentas, mostró su lado más vulnerable frente a un talento llamado a reinar en el ajedrez mundial, el holandés Anish Giri. Y eso le costó nada menos que la derrota en la segunda de las partidas que le obligará a remontar si quiere reverdecer su éxito del 2008. Con 0-5 a 1,5 no le queda otra cosa que darle la vuelta a la situación. Para ello debe hacerse fuerte en las 12 partidas que restan por afrontar sobre el tablero, cuatro semirápidas y ocho rápidas, escenario que a priori favorece a su oponente.
La primera jornada parecía abocada a una refriega de alta escuela entre el ‘genio despistado’ y el ‘killer imberbe’ apodos de los dos protagonistas de la 26ª edición del Magistral Ciudad de León. Los cálculos pronosticaban un discurrir parejo con ligera ventaja para el ucraniano Ivanchuk. Y la primera puesta en escena sobre las 64 casillas presentó un desenlace ajenos a las sorpresas. Tablas y espadas en alto. Esa primera partida de toma de contacto tuvo poca historia: muy igualada de principio a fin, terminó en un empate muy técnico, sin errores de nadie. Ni Giri con blancas ni Vassily con negras arriesgaron en exceso, más bien se limitaron a tantear la fortaleza del rival, con pocas exigencias fuera del guión, sabedores de que a veces mejor que un triunfo es evitar la derrota.
Cambio de panorama
En la segunda todo iba a ser distinto. Justo 24 horas después de que Ivanchuk aconsejase «no jugar nunca llevado por las emociones, sino por la posición real de las piezas en el tablero», durante una lección magistral a los jóvenes talentos leoneses, el genial ucraniano ofreció un ejemplo perfecto de las consecuencias de no seguir ese consejo. Su enfado fue tan grande que, tras felicitar a su rival, se marchó corriendo del Auditorio de León.
Con empate a medio punto la segunda puesta en escena sobre el escenario del Auditorio de León iba a ser muy complicada para Ivanchuk desde que Giri, con negras, introdujo una nueva idea.
En plena vorágine de variantes enrevesadas, cuando Ivanchuk podía provocar un cambio masivo de piezas que garantizaba otro empate, el ucraniano prefirió seguir complicando, pero cometió un error garrafal, que le dejó en posición desesperada. La derrota era segura y con ello el enfado del ucraniano, sabedor de que su exceso de ambición le había llevado a precipitarse. A tener, al menos en la primera jornada, que saborear la amargura de la derrota. «Comprendo bien lo que le ha pasado a Ivanchuk», señaló Giri, y añadió: «El consejo que dio el jueves a las jóvenes promesas es muy bueno, pero es muy difícil seguirlo. He sentido que Vasily tenía un desmedido deseo de ganarme, y eso ha reducido la calidad de su juego a menos de la mitad».