Un ‘rider’ leonés en la cumbre
Con apenas 22 años, Santos Carpintero Prieto es uno de los referentes dentro del BMX, deporte al que se dedica profesionalmente desde los 16 y donde ocupa el puesto 32 de la clasificación mundial.

Cuando no está compitiendo, Santos Carpintero Prieto suele entrenar entre tres y cuatro horas diarias en la pista de skate de Papalaguinda.
Hay quien viene con un pan debajo del brazo y otros, como el leonés Santos Carpintero Prieto, que nacen subidos a una bicicleta. Rider profesional desde los 16 años, a sus 22 se ha convertido en uno de los referentes mundiales dentro del BMX, modalidad acrobática del ciclismo cuyas raíces se asientan en la baja California.
Acostumbrado a moverse en bici desde que era un crío, lo que comenzó como una simple afición es hoy su particular modo de vida. «A los 14 años me compré mi primera bicicleta de competición, apenas sabía hacer trucos, pero después de echarle unas cuantas horas en la pista de skate de Papalaguinda acabó atrapándome por completo», recuerda. Algunos meses más tarde decidió ponerse a prueba para discernir si lo suyo era algo pasajero o realmente había vida más allá de las calles y plazas leonesas. «Mi primer torneo amateur fue el Barcelona Bike Show del 2007, donde conseguí quedar en segunda posición». Un puesto con sabor a gloria que no sólo le supuso la confirmación de un sueño, sino que le abrió de par en par las puertas de un deporte «poco conocido en España» pero que reina glorioso en Estados Unidos, México o Europa.
Tras su triunfal paso por el torneo catalán consigue su primer patrocinador, Barcelona 360 —uno de los principales distribuidores de BMX— que se hace cargo de abastecerle el material y pagarle los viajes a sus cada vez más habituales competiciones, tanto dentro como fuera del territorio nacional.
Encontrarse con Santos en la pista leonesa no resulta difícil, incluso cuando las condiciones climatológicas animan a todo menos a saltar de un módulo a otro. «Si no estoy compitiendo le dedico entre tres y cuatro horas a entrenar, aunque en épocas fuertes puedo tirarme nueve horas seguidas».
Según el deportista leonés, aunque lentamente, el BMX comienza a ganarse el corazón de los aficionados. «En León hay cerca de 30 personas que lo practican y ojalá pronto alguna de ellas pueda también dedicarse de manera profesional».
Agradecido por la iniciativa que en su día tomó el consistorio leonés de construir una pista de skate, se muestra sin embargo crítico con «el abandono» que presentan las instalaciones en la actualidad. «El Ayuntamiento no nos ayuda mucho, la pista está pidiendo a gritos un arreglo urgente. Necesita, como poco, nuevos módulos y que se reparen los ya existentes», denuncia.
Los primeros viajes
Barcelona fue el inicio de muchos otros torneos, éxitos y una vida a caballo entre su ciudad natal y el resto del mundo. Habitual de las rondas finales, mudó de amateur a profesional casi sin despeinarse, como los grandes elegidos, capaz incluso de cautivar a Kevin Peraza, el actual número 1 del mundo de BMX.
En el año 2010 —después de competir por toda España— salta el charco rumbo a Pensilvania (Estados Unidos) para participar durante mes y medio en un centro de alto rendimiento con los mejores ciclistas del mundo. «Aquella aventura por tierras norteamericanas supuso un antes y un después en mi carrera. Evolucioné mi técnica, aprendí nuevos trucos, mejoré mi nivel de inglés y lo más importante, tuve la suerte de conocer a mucha gente».
La siguiente escala de Santos fue Francia, aunque su verdadera prueba de fuego le llega hace un par de años, cuando le invitan por primera vez al BMX World Championship en Colonia (Alemania). «Tengo el honor de haber sido uno de los primeros españoles en acudir a la máxima cita mundial del BMX». Una vez superadas las rondas clasificatorias, el leonés se coló en la gran final, quedando el 32º de 200 competidores.
Con la familia Peraza
Como si de una historia made in Hollywood se tratase, Santos conoce a la familia Peraza, que le invita a marcharse con ellos a su casa de Arizona. «Si te soy sincero, aún me cuesta creer que me brindaran aquella oportunidad, no todos los días puedes compartir casa y entrenamientos con el mejor deportista del mundo». Durante casi dos meses se dedicó a empaparse con la sabiduría de una especie de ídolo, un gurú del BMX considerado por sus compañeros de profesión «como gran profesional y mejor persona». El año pasado, el rider leonés repitió experiencia en Colonia —donde se ha ganado por derecho propio la invitación anual de los organizadores—, y estuvo también en San Francisco, Ciudad Juárez, Hermosillo y Texas.
De cara al 2014 planea participar en los torneos de Montpellier y Marsella en Francia, en el mundial de Colonia «donde quiero mejorar mi marca personal» en el Four Lader Day de Florida, en San Francisco y en Texas.
¿Viaja solo? «Siempre, mi familia me apoya al máximo, pero desde casa —sonríe—. Aunque a ellos les debo los primeros patrocinios. Cuando nadie confiaba aún en mí, costearon los viajes, el material». Para que Santos pueda dedicarse profesionalmente al BMX tiene detrás a tres patrocinadores; Doctor Hofmann, Vans y Monster Energy. «Me gustaría que otras marcas leonesas apostaran por mí atreviéndose a salir fuera, hay que perder el miedo a patrocinar este deporte», reclama.
La mayor parte de los amantes del BMX se inician desde muy jóvenes, como hizo el propio Santos, pero, ¿qué quiere ser de mayor? «Quiero dedicarme toda la vida a ello, tanto compitiendo, montando una tienda especializada, como impartiendo clases a otros chavales». De hecho, ya tuvo intención de poner en marcha su propia pista de skate en la capital. «Es un proyecto en standby que espero se convierta en realidad pronto. Me gustaría construirlo en una nave cubierta, para que vengan a entrenar tanto los deportistas de BMX como otros skaters».
Los pocos ratos que se permite sin dar pedales los dedica a entrenar en el gimnasio, hacer un poco de natación y unos cuantos estiramientos. «No me pongo límites, todavía hay mucho por soñar, por aprender y por ganar», finaliza.