FÚTBOL
La goleada más fría
La ‘manita’ al modesto Rayo Vallecano no consuela a la afición del Real Madrid molesta por las últimas derrotas que llevan al equipo a la tercera posición

Bale conduce el balón ante el defensa rumano del Rayo Rat.
Lluvia torrencial, la peor entrada quizá de la temporada y tristeza en los aficionados y en los jugadores locales, a pesar de la goleada (5-0) porque el Barça y el Atlético habían cumplido en dos feudos complicados y se escapa un campeonato que hace un par de semanas se veía casi ganado.
Frente a un Rayo que acumula cuatro victorias y un empate en las últimas cinco jornadas y por eso ha escapado del descenso y juega con menos tensión, el Madrid podía gustarse. Los franjirrojos son vistosos en ataque pero, aunque han mejorado atrás, son muy vulnerables. Volvían al once merengue Sergio Ramos y Di María, tras cumplir sanción, y no comparecía Modric, griposo. Illarra era el escudero de Xabi Alonso y demostraba que ahora mismo está por delante de Isco en las preferencias de Ancelotti.
Nada mejor para evitar problemas que marcar en el primer cuarto de hora. Y más si es un gran gol, fabricado entre Bale y Cristiano, que percutió con potencia y rapidez y la cruzó lejos de Rubén. Ciertamente, los blancos debieron cerrar el partido ya en la primera media hora y permitirse el lujo de poder pensar en el Borussia Dortmund. Pero Benzema erró dos ocasiones clamorosas, quizá por esa sangre de horchata que a veces desespera a la grada a pesar de su enorme e indiscutible calidad, y Bale firmó la anécdota del partido. Se internó y, cuando ya se cantaba el gol, se trastabilló y remató contra el césped.
Se llegó al descanso con incertidumbre porque Cristiano Ronaldo había hecho un movimiento extraño, se golpeó con un taco y notó molestias en la rodilla izquierda. Como el portugués lo quiere jugar todo, compareció en la segunda mitad para volver a marcar diferencias ante un rival que se le da bien porque le ha anotado ocho goles en seis partidos. En el segundo del partido, no fue egoísta y prefirió asistir a Carvajal para que el canterano marcase su primera diana de la temporada. Ese tanto, precedido del enésimo error del Rayo este curso en la salida del balón desde atrás, y un cabezazo de Saúl que golpeó en el palo, hundieron por completo a este humilde visitante que acabó goleado sin necesidad de que su rival le apretase. Pura corriente favorable que supo aprovechar el equipo blanco.