FÚTBOL
El Madrid golpea primero
Un gol de Benzema deja al equipo blanco en ventaja para el encuentro de vuelta en Múnich frente a un bloque de Guardiola que tuvo la posesión pero no las mejores ocasiones ante un Casillas providencial

Di María trata de escapar de Javi Martínez, del Bayern de Munich, durante el partido jugado en el Santiago Bernabéu
Con el mismo espíritu e idéntico plan que ya le sirvieron para destrozar al Barça en la reciente final copera, el Madrid desmitificó a este Bayern de Guardiola, le superó al contragolpe e incluso pudo sentenciar la eliminatoria. Tendrá que sufrir, y seguramente mucho en el Allianz Arena, pero el sólido y solidario bloque forjado por Ancelotti está más cerca de la ansiada ‘décima’. Los muniqueses dominaron el balón pero los madrileños los espacios. Se equivocó Pep en la alineación y sólo Casillas tuvo que intervenir al final (1-0).
Con el técnico de Santpedor, el Bayern se ha convertido en una fotocopia borrosa del gran Barça. Dispone de peores jugadores para el toque sutil y preciso, ya que Lahm y Schweinsteiger no son precisamente dos medios excelsos. Se han paseado en la Bundesliga y pueden aún repetir el triplete logrado con Heynckes, pero parecen un equipo destensado. Es más vistoso, pero no asusta como antaño.
Los de Baviera salieron valientes y, como dicta la tradición pero con otras armás, supieron enfrentarse con osadía a la leyenda del miedo escénico en el Bernabéu. El comienzo generó incertidumbre en la grada, nada acostumbrada a que un rival se le suba a las barbas en su feudo. En apenas 13 minutos, el Bayern lanzó cuatro saques de esquina y rondó el área de Casillas, sin llegar a probarle. Pero ya avisó Guardiola de que el Madrid es el equipo con mejores individualidades del mundo y es letal al contragolpe por la velocidad de sus delanteros.
Si un adversario, por mucho campeón de Europa que sea, actúa con hasta nueve jugadores por delante del balón y lo pierde tontamente, el Madrid le destroza en tres pases. La zaga alemana es vulnerable, tanto por el costado de Rafinha como en el centro con Boateng y Dante. Se echó de menos la presencia al principio de Javi Martínez, Götze y Müller que entraron durante la segunda mitad y con ellos fluyó más el juego. Faltó en el once Bale por un proceso vírico que sólo le permitió jugar el último cuarto de hora en lugar del también mermado Cristiano, pero la entrada de Isco les dio a los locales un plus en el centro del campo, igual que ocurrió en la final copera.
Ancelotti propuso al aterrizar un juego más preciosista que Mourinho y vendió la idea de disfrutar de un equipo con iniciativa y gobierno de los partidos, pero en los momentos claves del curso ha sabido rectificar con astucia y ese perfil defensivo que al final adorna a todo técnico italiano. Le salió a la perfección la apuesta de esperarle atrás al Barça en Mestalla y golpearle al contragolpe, y repitió el planteamiento ante el Bayern. Dominio rojo, pero ocasiones blancas.
Se escuchaba ya algún murmullo desde la grada cuando, de repente, el Madrid realizó trazó una contra fantástica. Entre Isco, Cristiano, Coentrao y Benzema, dibujaron una jugada espectacular. Un monumento al contragolpe.
Ese tanto obró el milagro de trasladar las dudas. Si hasta entonces el Bayern era feliz sobando el balón, a partir de ese momento entendió el aviso de Guardiola en la víspera y concluyó que ni por asomo el Madrid es un rival de la Bundesliga ante el que se pueden descuidar la atención y los detalles. Como bien dijo ‘Txingurri’ Valverde, cuando más lejos está del área, más cerca está del gol. Cuando los adversarios se sienten más seguros, más peligro apunta el equipo más laureado de la historia.
También como en Mestalla, el Madrid pudo irse al descanso con una diferencia enorme en el marcador. Los alemanes la acariciaban pero los españoles la rompían. En otra contra de manual, Benzema le ofreció un pase genial a Cristiano, que erró una ocasión pintiparada. Trató de asegurar con el interior del pie derecho y la mandó alta. Apareció poco el astro luso, que en todo el primer tiempo sólo intentó una vez, y casi al final, el disparo con la zurda. La otra opción de gol enorme se cerró con un disparo alto de Di María tras controlar con el pecho un centro bien tocado por Isco.
Disfrutó de menos ocasiones pero el Madrid supo defender algo más arriba en la segunda mitad. Guardiola intentó cambiar la dinámica con los tres cambios pero no era su noche. La mejor y única del Bayern la tuvo Götze, pero apareció entonces la figura de Iker para desviar un disparo cercano. Varane supo suplir a Pepe tras su lesión y, en el tramo final, Ancelotti buscó más equilibrio con Illarramendi en lugar de Isco, ya agotado. Vista la ida, se comprenden en parte las críticas a Guardiola de los míticos Karl-Heinz Rummenigge y Franz Beckenbauer, directo general y presidente de honor del Bayern, respectivamente, por un fútbol que consideran contrario a las costumbres germanas.