El Valladolid frustra la despedida
El Ademar no puede con el eterno rival y cae ante su afición en el último partido del curso en el Palacio.

Tatarintsev intenta conectar con Diego Piñeiro en seis metros ante la oposición de Peciña, jugador del Cuatro Rayas Valladolid.
El Reale Ademar no pudo cerrar la temporada ante su gente con una victoria frente al eterno rival que sostuviera esa racha de siete encuentros de Liga sin conocer la derrota. El Valladolid, que llegaba a León con la soga del descenso enrollada al cuello, hizo de la necesidad virtud y amargó la despedida de Gonzalo Carou (25-27), que recibió el calor del público durante toda la tarde y salió a hombros de la cancha, arropado por sus compañeros.
Pero la fiesta era de color violeta. Los de Nacho Fernández arrancaron un valioso triunfo del Palacio, apoyado, sobre todo, en un Yeray Lamariano que secó a los lanzadores leoneses. También fue determinante la sangre fría de los jugadores pucelanos, que fueron capaces de sobreponerse a un final de infarto, con una doble exclusión incluida.
El Ademar no supo aprovechar su superioridad en el último minuto, cuando ya había enjugado una diferencia de tres goles que perduró durante buena parte de la segunda mitad. Los dos equipos llegaron empatados a 25 al momento decisivo. Pero una mala defensa del cuadro marista permitió a Porras colarse por el extremo para poner un 26-25 que fue resolutivo, a pesar de que el Valladolid sólo tenía a cuatro efectivos en pista. En la acción siguiente, Carrillo tuvo el empate en su mano pero se topó con el larguero y Castro, al que le cayó el rechace, tampoco encontró la red. Cacheda puso a la contra el 25-27 final. Este resultado sostiene las esperanzas del Valladolid por salvar la categoría —dependen de sí mismos en la última jornada—, frena la racha de victorias del Ademar y empaña la despedida de varios de los jugadores que dejarán el club al final de la presente temporada.
Y eso que los de Dani Gordo salieron como una exhalación. El primer contraataque llegó cuando ni si quiera se había consumido un minuto y medio. El Ademar le endosó al Valladolid un parcial de 3-0 en los primeros compases de un duelo que se equilibró a los once minutos (7-7), cuando Yeray Lamariano empezó a tocar balones —le detuvo dos lanzamientos a Carrillo desde los siete metros— y la defensa del Cuatro Rayas apretó los dientes. Los de Dani Gordo mandaban en el marcador aunque la ventaja nunca sobrepasaba los dos goles y alcanzaron el túnel de vestuarios con todo por decidir (15-15). El descanso no le vino bien al Ademar, que veía como el Valladolid aprovechaba una situación de superioridad para despegarse del rival y alcanzar una ventaja de tres goles (15-18), que defendió con uñas y dientes hasta la última fase del partido. El equipo leonés creía en la victoria y, espoleado por una grada volcada, redujo las diferencias hasta ese empate a 25, donde naufragó la progresión. Ya no podrán llegar a esos 38 puntos, pero el objetivo principal, la quinta plaza, está asegurado. El partido ante el Gijón cerrará el curso.