BALONMANO. DIVISIÓN DE HONOR FEMENINA
Roberto Álvarez reflexiona sobre su dimisión
Si no cambia de planes, el presidente del Cleba anunciará el lunes su adiós.

Roberto Álvarez, en la sede del club la campaña pasada.
Roberto Álvarez hace ya algunas semanas que decidió dejar la presidencia del Cleba. Se lo comunicó a sus más allegados y a quien aún mantenía su sitio en la junta directiva. No había vuelta atrás y ayer mismo iba a hacer pública su postura. Pero a última hora del jueves modificó sus planes y retrasó la comparecencia para este lunes. No adujo ningún motivo que invite a pensar en un cambio de postura, pero quienes le conocen no se atreven a asegurar, de manera tajante, que vaya a mantenerse firme.
«Ni confirmo ni desmiento. Ya os enteraréis el lunes», respondió lacónico el todavía dirigente leonés cuando se le preguntó por un asunto que está encaminado desde hace tiempo.
Su sucesor, si todo sigue el rumbo previsto, será Óscar Andrés, actual responsable de comunicación, que ya trabaja en la sombra con sus ‘compañeros de viaje’ para devolverle el pulso a una entidad que tiene demasiados frentes abiertos. La idea es modificar las estructuras del club para dejar atrás una etapa en la que no se han podido resolver los problemas económicos del Cleba, que necesita de savia nueva. A Roberto Álvarez le han acompañado las críticas desde que asumió el cargo hace dos años, después de suceder a un histórico como Jesús Fernández. Los impagos, maquillados de manera pública, le granjearon algún que otro encontronazo con las jugadoras. También se le acusó de dirigir el club sin atender a las sugerencias de los padres y sin contar con más opiniones que la suya propia. Eso generó una fractura con parte de la base, que desembocó en la creación de un proyecto nuevo, desvinculado del Cleba.
Ahora, una vez se confirme la renuncia de Roberto Álvarez, arranca otro ciclo en la entidad deportiva, sumida en una crisis por el lastre económico que arrastra, agudizado con los recortes de la administración pública, obligada a cerrar el grifo de las subvenciones. Óscar Andrés y su equipo tendrán que buscar fórmulas para sanear las cuentas, sin descuidar la faceta deportiva. No obstante, la plantilla está prácticamente cerrada, a pesar de que aún se está pendiente de la renovación de tres de sus pilares: Sonia, Itziar y Cristina.