fútbol
Cristiano desata al Madrid
Los blancos adquieren su velocidad de crucero con cuatro goles del portugués que descosen al Elche. Debut plácido de Navas.

Cristiano Ronaldo celebra en el Bernabéu el segundo gol que le marcó el Madrid al Elche.
No es el modesto pero ordenado Elche el mejor rival posible para extraer grandes conclusiones, pero seguro que Ancelotti tomó buena nota de un duelo que comenzó con susto para el Real Madrid y luego solventó en un periquete (5-1).
Era una noche ideal para que los menos habituales destacasen, jugadores como Illarramendi e Isco dieron un paso al frente, llamaron con fuerza a la puerta y se hicieron acreedores a más minutos en duelos más exigentes.
Hay días en los que es casi mejor no despertar a la fiera, sobre todo en su territorio. Lo sufrió en sus carnes el Elche, que salió con un excelente planteamiento de Escribá, se aprovechó del endeble sistema defensivo del Madrid en los compases iniciales, sobre todo al ganarle la espalda a los dos laterales, y se adelantó gracias a un penalti cometido por Cristiano Ronaldo que supo ver Clos Gómez y ejecutó Albácar. Keylor Navas le adivinó la intención pero el lanzamiento era imparable. Incluso merodeó el segundo gol el envalentonado visitante en una jugada en la que Marcelo rozó el penalti y la expulsión. Pero un arreón del poderoso le hizo trizas
Crsitiano no tiene la capacidad de suspenderse en el aire que le caracterizaba a Santillana, por ejemplo, pero su potencia es descomunal y su musculatura en el cuello envidiable. Marcó un golazo de galáctico en A Coruña y repitió ante los ilicitanos. Diferentes pero los dos extraordinarios, ya que en el del pasado sábado el centro de Arbeloa era flojo y en el de anoche el pase de Marcelo era fuerte y precisaba más colocación que fuerza. Era el 3-1 que en poco más de cuarto de hora sellaba la remontada. Antes, el colegiado había colaborado en la misión merengue al ver un supuesto penalti por golpeo de Mosquera a Marcelo. Estaba muy cerca y algo debió de ver Clos, pero dio la impresión de que el brasileño se dejó caer y, además, a destiempo.
Y apenas cuatro minutos después del empate, James se la puso a Bale y su cabezazo se lo comió Manu Herrera. El debate de los porteros parece que sólo concierne a los grandes, sobre todo al Real Madrid, pero también existe en modestos como el Elche, ya que esta vez Escribá dejó fuera al polaco Tyton y su sustituto no estuvo precisamente acertado.
El ritmo decreció en una anodina segunda mitad. Pero ni con el viento tan favorable Ancelotti se atreve a retirar a Cristiano, deseoso de seguir incrementando sus números estratosféricos a base de goles. Casillas no pasa desapercibido ni cuando se come una manzana en el banquillo, el feliz Ancelotti tararea el himno y Keylor disfruta de un debut tranquilo.
El Real Madrid adquiere su velocidad de crucero. ¿Álguien echó de menos a Benzema?