FÚTBOL
Carrete vuelve a ver el sol
El ex técnico de la Cultural será agasajado el día 5 en el Tartiere tras su dolencia cardiaca

Pepe Carrete, derecha, junto al periodista leonés José Luis Gago
El ex jugador del Real Oviedo y Valencia y ex entrenador de la Cultural y Ponferradina, entre otros equipos, Pepe Carrete, se recupera de un grave infarto que sufrió hace algunas fechas. La evolución es satisfactoria dentro de lo complicado de la citada dolencia sufrida. Carrete, que tiene 64 años, jugó en el Valencia CF entre 1976 y 1983, justo cuando comenzó su carrera como entrenador que le llevó por diferentes equipos de toda la geografía española, entre los que hay que destacar la Cultural y la Ponferradina. Después de que su recuperación es evidente, según los doctores, acudirá al partido que juegue España frente a Eslovaquia el día 5 de septiembre en el estadio Carlos Tartiere de Oviedo, valedero para la clasificación para la Eurocopa 2016 y el que será agasajado por la hinchada oviedista.
Supondrá su reaparición pública tras el infarto padecido el pasado día 14 de marzo cuando estaba en Barcelona y del que se encuentra muy recuperado. «Durante todo este tiempo he recibido un gran número de llamadas telefónicas para preguntarme cómo me encuentro. Yo les digo que lo pasé mal en aquellos momentos, pero afortunadamente he conseguido salir hacia adelante y en estos momentos me encuentro bien. Doy las gracias a todos los que se han interesado por mi estado de salud».
Según el ex entrenador de la Cultural, su esposa Ana supuso un apoyo muy importante para su restablecimiento. «Me animó en todo momento cuando lo pasé mal para que saliera adelante y me agarrara a la vida».
Carrete, que padeció un grave infarto de miocardio, que derivó en una amnesia cerebral transitoria, luchó por su vida como siempre lo hizo en el terreno de juego, tanto en su etapa como futbolista como se refiere como cuando dirigió los destinos técnicos de la Cultural y de la Sociedad Deportiva Ponferradina.
Fue duro y rebelde como defensa, con un carácter indomable en el campo, el mismo que le hizo salir del coma tras el infarto sufrido. De ahí su apelativo de León de Cabojal. «Los médicos no saben cómo me recuperé del coma en el que estuve. Estaba más muerto que vivo. Ahora espero seguir dando guerra», afirma una Carrete ilusionado.