FÚTBOL. PRIMERA DIVISIÓN
El Madrid asalta el Camp Nou
El conjunto blanco, con goles de Benzema y Cristiano, remonta el clásico tras la expulsión de Ramos y reduce a siete puntos la distancia con el líder

Cristiano Ronaldo celebra el segundo gol del Real Madrid ante el Barcelona. ALBERTO ESTÉVEZ
álex santos | barcelona
El Real Madrid ganó el clásico (1-2) tras unos minutos finales muy brillantes y reclamó protagonismo en la Liga, en la que el Barcelona sigue líder, pero con menos ventaja respecto al segundo, el Atlético, que ayer ganó 5-1 y queda a seis puntos de los azulgranas.
El partido que debía servir para ofrecerle un homenaje a Cruyff y a su legado fue una copia mala de la mejor versión que tiene el Barcelona, que además pone fin a su racha de 39 encuentros seguidos sin conocer la derrota. El Barça más espeso de la temporada salió del Camp Nou líder pero abatido, pues ni fue mejor ni supo poner en escena algo del fútbol que atesora.
Salió el Madrid a no dejar espacios, tirando la defensa arriba y reduciendo la zona media, donde acostumbra el Barça a mover más y mejor el balón. Sí que lo pudo mover, pero sólo cuando transitaba el cuero por la defensa, ya que en los pies de Iniesta, Rakitic o Busquets, el fútbol del Barça no fue nada fluido.
Al Madrid le estaba saliendo un buen partido: arriesgar lo mínimo y volver a fiar todo su potencial a que Cristiano o Bale enganchasen un balón y por velocidad y acierto hiciesen el resto.
Al Barcelona le costó horrores acercarse a la meta de Navas y en un saque de portería de Bravo, el balón lo disputó Suárez, después fue a Neymar, quien en un centro preciso envió el cuero al uruguayo y éste, sorprendentemente, falló un gol cantado, error tras el cual los madridistas protestaron un fuera de juego previo, que acabó con una amarilla a Sergio Ramos.
No era la primera vez que al Barça se le planteaba el desafío de un rival resguardado en su cueva, pero solía pasar que con los minutos la intensidad daba paso a una secuencia de acciones con goles. El equipo de Zinedine Zidane estuvo muy seguro atrás. En el 24, Messi pidió penalti por una entrada de Ramos, que en realidad fue fuera del área, pero el árbitro, que estaba encima de la acción, no frenó la jugada.
En el último suspiro del primer acto, el gol merodeó las dos porterías, con un disparo alto de Alves y en el 43 con una clamorosa oportunidad de Benzema, que se encontró con un balón en el punto de penalti sin oposición y lo envió por encima del travesaño.
No hubo cambios en la reanudación y tampoco en el mapa del partido. Los incansables Kroos, Modric y Casemiro encontraron socios indispensables para la tarea de contener al Barça, como Cristiano y Bale. Y cuando delante se abría una brecha, entonces ahí estaba Keylor Navas para salvar los muebles, como en una picada que le hizo Messi y el centroamericano sacó las uñas para evitar el primer tanto del Barcelona en el minuto 54.
En el siguiente minuto, Piqué dejó retratado en un córner a Pepe en el marcaje, y tras sortearlo encaró el balón que venía de la esquina para marcar el 1-0.
La reacción del Madrid fue inmediata y llegó con una acción individual de Marcelo, que cedió el balón a Kroos y éste, tras un centro algo defectuoso, conectó con Benzema, que a la media vuelta empató el partido (1-1). En un centro de Cristiano, Bale marcó de cabeza el 1-2, pero el árbitro lo anuló por una falta inexistente. El momento madridista parecía que se iba a frenar en seco a los 37 minutos del segundo tiempo cuando, tras una entrada por detrás de Sergio Ramos, el Madrid perdió a su capitán por expulsión, pero en un contragolpe arrancado por Carvajal, tras un centro largo, Cristiano controló el balón con el pecho y, con un duro disparo, marcó por debajo de las piernas de Bravo (1-2).