Becerro gana en recuerdo a Delibes
El leonés, campeón de la Semana Internacional de la Trucha La Junta homenajea a Miguel Delibes dando su nombre al Aula del Río situada en Vegas del Condado.

Juan y Adolfo Delibes, primero y segundo por la izquierda, junto al consejero de Fomento y Medio Ambiente de la Junta, Juan Carlos Suárez-Quiñones, derecha, durante el homenaje a Miguel Delibes pescador, dando su nombre al Aula del Río de Vegas del Condad
PEDRO VIZACY | LEÓN
Rubén Santos Becerro, un leonés que está apuntando a metas muy altas se proclamó campeón de la 50 Semana Internacional de la Trucha. Veinte capturas en la primera jornada y cuatro en la segunda con un total de 8.900 puntos le acreditan como indiscutible vencedor, por delante de otro leonés, Israel Martínez con 5.475 puntos y del extremeño José Luis Bejarano con 4.973. El campeón de mosca ahogada, Cesar Jonás Díaz Fernández, hay que buscarlo en el puesto 27 de la general con 1.500 puntos.
La Junta, por su parte, a través de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente, rindió un homenaje a la figura de Miguel Delibes dando su nombre al Aula del Río de Vegas del Condado. Se descubrió una placa conmemorativa en presencia de los hijos del escritor vallisoletano, Juan y Adolfo, y una nutrida representación de aficionados.
Cazador desde niño, Delibes inició su afición a la pesca justo al día siguiente de su boda, cuando vio a un hombre sacar una trucha de un río en Cantabria. Se aficionó desde entonces a pescar con cucharilla y era bastante autodidacta. Se desplazaba a León con frecuencia para ejercer esa afición en los ríos Órbigo, Esla, Porma y Omaña. «Fue una religión para él. Le gustaba hacerlo en días de diario y pescó casi hasta el final de sus días; lo dejó un poco antes que la caza. Decía que parte de las que pescaba eran de repoblación y no le gustaba y también era aprensivo y creo que lo hizo por miedo a que la humedad le provocara problemas de salud», detalló Juan Delibes.
Durante el acto de clausura de la 50 Semana Internacional de la Pesca, el consejero Juan Carlos Suárez-Quiñones manifestó que «se han recibido alegaciones y consideraciones interesantes y van a ser atendidas en el marco de la filosofía de la ley, que trata de conservar la especie, de evitar que se esquilme por una gestión no planificada y adecuada de la misma», dijo.
«Todas las que encajen en esa filosofía y en la protección de las costumbres locales, especialmente intensas en esta provincia, tendrán su entrada en el Reglamento», recalcó después de recordar que ya ha habido varias modificaciones del documento inicial.