Un camino muy largo
H ace seis años, el CB Ademar estaba contra las cuerdas, agobiado por las deudas y las subvenciones impagadas, al borde de un abismo que amenazaba su futuro. El concurso de acreedores puso a prueba la fortaleza de un club que ha superado, con algunos daños, uno de los momentos más complicados de su historia. Ahora la situación es distinta porque el presupuesto cuadra y ya casi no hay cuentas pendientes con los acreedores. La directiva que preside Cayetano Franco ha hecho un esfuerzo importante para retener a todos los jugadores que acaban contrato en junio y esta temporada volverán a luchar por entrar en la Liga de Campeones, donde los leoneses tocan techo. Hay todavía demasiada distancia entre el Abanca Ademar y el resto de equipos que pasean su escudo por el Viejo Continente. La misma que lo separa de un Barcelona que copa todos los títulos desde hace tiempo. Harán falta muchos años para reducir esa diferencia. Sin el respaldo de los aficionados es imposible recorrer un camino tan largo. El Palacio ya no se llena. Y casi siempre van los mismos. Echo en falta gente nueva. Es cierto que no ayudan los horarios, pero la directiva, que ha hecho un trabajo encomiable desde el punto de vista económico, tiene que encontrar una solución. Acudir a los colegios, lanzar promociones, crear una grada de animación... Lo que sea. Solo así podrán confeccionar una plantilla más potente, mantener a los mejores en el equipo e, incluso, celebrar algún título en los próximos años.