El futuro del taekwondo se forma en Valderas
Teodoro López entrena a una veintena de jóvenes que ya atesoran numerosos títulos nacionales e internacionales.

Teodoro López dirige desde hace 13 años el Club Taekwondo Valderas, donde en la actualidad se forman veinte jóvenes. JESÚS F. SALVADORES
El premio a la excelencia deportiva de Castilla y León ha sido, hasta la fecha, uno de los últimos reconocimientos en sumarse a la incontable lista de galardones que tanto Teodoro López García como sus pupilos atesoran a buen recaudo. Todos tienen algo en común; su pasión por el taekwondo, un arte marcial cada vez más extendido a lo largo y ancho del panorama nacional que gracias a este entrenador leonés se ha convertido en un modo de vida para la veintena de chicos y chicas que integran el Club Taekwondo Valderas. De ellos, la mitad ya compiten a nivel nacional e internacional y los metales —sobre todo los de oro— son hoy su pan de cada día. Aunque más allá de los éxitos deportivos, lo que mueve el alma de estos jóvenes son valores como el compañerismo, la disciplina, el esfuerzo, la entrega o el respeto. «Ganar está bien, pero las derrotas enseñan mucho más», remarca.
Junto a su mujer Soraya González, Teo dirige desde hace 13 años el único club de la provincia que compite a nivel profesional. Ella es la cara menos visible —pero igual de importante— de este tándem especializado en formar a las futuras promesas del taekwondo leonés y por qué no, del nacional. De hecho, uno de sus taekwondista, Pablo Rodríguez Álvarez, ya lo ha ganado todo a nivel internacional a sus 19 años. Campeón de Castilla y León cuatro años consecutivos, del Open Internacional de Cantalejo o de los de Plasencia y Orense —entre otros—, ahora una lesión le tiene en el dique seco. Pero su entorno confía en que pronto estará de vuelta. Sus logros han impulsado a la Junta a conceder este premio a la excelencia cuya gala aún no se ha celebrado. «Estamos a la espera, nos hace muchísima ilusión», confiesa Teodoro.
La actividad en el Club Taekwondo Valderas no se detiene. Teo entrena a sus chicos cinco días a la semana entre dos y tres horas de media. «Competimos una o dos veces al mes por toda España». Este fin de semana, sin ir más lejos, viajan hasta Benicassim para participar en la 19ª edición del Open Internacional de la Cerámica, torneo en el que se darán cita alrededor de 750 taekwondistas del país y también de Francia. «Nos vamos con siete deportistas de categorías cadete, infantil y júnior». Los gastos corren por su cuenta. «No recibimos ayudas institucionales de ningún tipo. Cada vez que las hemos solicitado nos las deniegan. Solo nos apoyan dos empresas locales», remarca el también policía local. Los padres de los muchachos echan el resto en lo económico y en lo anímico. «Su entrega es total, sin ellos nada de esto sería posible. Les agradezco muchísimo tanto a ellos como a los chavales su confianza en mí».
Siguiendo la estela de Pablo están ya varios de los integrantes del club, pero dos de ellos destacan especialmente. Son Marcos López y Elvira Martínez, ambos de once años. Él ya ha sido subcampeón de España en precadete y ella campeona de España y de Castilla y León. Gracias a la entrega de Teo, de su mujer, de los jóvenes y sus padres, el taekwondo leonés va dejando su particular sello en cada una de las competiciones donde participan.