BALONMANO
De los rellenos a los descartes
El proceso de vaciado de la enfermería de Ademar cobra cuerpo a marchas forzadas en los últimos días. Si todo sigue así, Cadenas podría verse obligado a descartar un jugador para el partido que el próximo domingo (12.30, Palacio de Dep

Perales es sujetado por Ingólfsson en el partido de vuelta de Islandia
El equipo recupera en la tarde de hoy la normalidad en los entrenamientos. La llegada de Stian Vatne a León, después de estar en Noruega un tiempo atendiendo a sus asuntos familiares, sirve al bloque para recuperar la normalidad casi absoluta. Héctor y Julio Muñoz ya tocan balón, Armand Torrego y Marne pueden estar listos para el domingo, y con Colón visiblemente mejorado de sus dolencias en la nariz a resultas del golpe que recibió en Islandia, y Kjelling apurando la fase final de la puesta a punto de sus abductores, solamente faltaría por estar a tono Prendes, aunque todavía le quedan algunas semanas de por medio. Si la totalidad de los jugadores de plantilla, excepción hecha de Prendes, estuvieran disponibles para jugar, Cadenas tendría que hacer un descarte al menos, contando el cambio de Yeray por Armand Torrego, y siempre que Perales siguiera contando para el primer equipo. Con la configuración actual de la plantilla, habría siete jugadores para la primera línea, y normalmente el técnico es más dado a utilizar solamente seis, para tener dos pivotes y dos extremos por cada banda. Todo depende del grado de recuperación de Marne, en ese caso, y de las pretensiones con Perales, a la vista de que Raúl Entrerríos pasa por un momento dulce de juego que no llama a incluirle entre el grupo de los posibles excluidos del plantel. La temporada 97/98 recogió la primera derrota de Ademar en casa (21-28) en el play off de semifinales. En competición regular, al año siguiente volvió a ganar Portland en León (29-30) y en el primer partido de la eliminatoria de semifinales de la Liga de la campaña 99/2000 (23-27) volvió a llevarse el triunfo la escuadra antoniana, siempre dirigida en todos estos casos por Zuppo Equísoain. Salvo en estas tres ocasiones, nunca ha vuelto a producirse resultado alguno que no fuera favorable al Ademar. Desde el 30-18 de la primera campaña (95/96) en la Liga Asobal, hasta el margen mínimo del año pasado (32-31). Con la estadística a favor, la escuadra leonesa cuenta el aliciente añadido de conocer que un empate también sirve a sus pretensiones de acceso a la Copa Asobal, aunque en ese supuesto, lo que se resentiría notablemente sería la marcha en la Liga, habida cuenta de que León ha salido derrotado con cierta contundencia -más en la cancha que en el marcador- de las pistas de Ciudad Real y Barcelona y que de momento no ha podido este año aún con Portland -perdió la Supercopa en casa-.